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Producción de cine

“La reducción de los presupuestos ha creado un efecto dominó”

Space Monkeys, directores de cine publicitario

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Detrás del seudónimo “Space Monkeys” están Rober y David, una de las duplas de directores de cine publicitario con más proyección del panorama internacional. Uno venezolano, el otro español, su spot “Rockstar” para Spotify acaba de ser elegido en Cannes Lions como uno de los cinco mejores de Europa dentro del Young Director Award. Jóvenes, pero sobradamente preparados, en los últimos años han trabajado para marcas como Orange, Burger King, Ford, Coca Cola, History Channel o Red Bull. En esta entrevista analizamos con ellos como ven la situación de la publicidad en España, la importancia de estar presente en festivales y el futuro del spot de 30′ frente a nuevos formatos como el branded content.

La primera es obligada siendo una dupla de directores… ¿Por qué juntos ¿Cómo es eso de dirigir a cuatro manos? ¿Quién decide qué?

Básicamente porque nos lo pasamos muy bien. Desde el principio siempre ha habido química creativa por lo que dirigir a cuatro manos siempre ha sido para bien. Cualquier proyecto que creamos o que cae en nuestras manos crece el doble que si lo hiciera uno solo, hay un peloteo creativo muy bueno y eso se nota en todas las fases. Como hemos comentado antes, dirigir a 4 manos es muy divertido, en este caso el clásico “dos cabezas piensan más que una”, se cumple.

Las decisiones las tomamos en conjunto, y en los rodajes hacemos que el tiempo cunda más ya que uno puede estar ensayando con los actores, otro preparando el plano con el director de fotografía, presentando y comentando tomas con agencia y cliente, etc.

Lleváis dirigiendo publicidad desde 2009. A nivel creativo, ¿creéis que España está pasando por un buen momento?

En general, España siempre ha tenido siempre un buen nivel creativo y actualmente lo mantiene. Este año ha habido una buena cosecha en los diferentes festivales de publicidad a nivel mundial. Por destacar algunas, nos han gustado mucho las últimas campañas de Líbero, Canal +, Tuenti y Save The Children.

En particular, como en otros sectores y negocios, y más en un periodo de crisis como el que estamos pasando, el nivel se resiente, por lo que hay un poco de todo, muy buenas campañas, campaña normales que cumplen su cometido y campañas mediocres que son un total despropósito.

¿Y a nivel de realización? ¿España es un buen país para filmar?

A nivel realización es parecido. Ahora mismo hay muy buenos directores de estilos muy diferentes y con mucha experiencia capaces de plasmarla en cualquier formato, ya sea publicidad, largometrajes, películas, videoclips…

¿España es un buen país para filmar? Depende. Por un lado es un país ideal ya que cuenta con un buen clima, muchas horas de luz natural al año, una gran variedad de localizaciones tanto de exterior o interior separadas por pocas “horas”, tienes desiertos, paisajes volcánicos, montañas, bosques frondosos, mar, ciudades más modernas más viejas. También hay una gran cantidad de profesionales con mucha experiencia que han trabajado en proyectos de todo tipo, incluyendo películas de Hollywood, en las que se exige el máximo nivel.

Por otro lado está la parte legislativa, que ayuda bastante poco a crear tejido industrial en cuanto al sector audiovisual se refiere, y que ahuyenta a grandes producciones a venir a rodar y consecuentemente a crear puestos de trabajos. Esto hace que en general, y en particular con la crisis actual, haya muy poca demanda para tanta oferta por lo que muchos profesionales miran hacia el mercado internacional para poder seguir trabajando.

Vuestro reel refleja un estilo solido, bien definido, muy creativo, con experiencia afrontado proyectos bien diferentes, ¿Cual es la clave para armar un buen reel?

Primero de todo, gracias por esos comentarios hacia nuestro reel. Armar un buen reel no tiene ningún secreto, la clave es trabajo, trabajo y trabajo o como diría Luis Aragonés si hubiese sido director: “Rodar, rodar y rodar y rodar y volver a rodar y rodar y rodar…”. Hay que tener claro que estilo quieres que tenga tu reel y los trabajos que la componen. En publicidad se depende mucho de los guiones que ruedes y de cuanto puedas intervenir en ellos, a parte del presupuesto con el que puedas contar que siempre ayuda a que los trabajos puedan lucir más. Así que para nosotros es fundamental una mezcla de trabajos profesionales y trabajos personales que respiren el estilo que uno quiere en su reel.

¿Cual es el mayor reto que debe afrontar un director de cine publicitario cada vez que le llega un guión de una agencia?

Como director de cine publicitario el reto es aportar todo tu talento, trabajo y sacrificio a un trabajo conjunto que es una campaña publicitaria. Lo fundamental es saber trabajar en equipo junto con la agencia y el cliente. Ellos tienen que estar tranquilos sabiendo que entiendes sus necesidades y el mensaje que quieren comunicar a los consumidores. La clave está en poner una parte de ti en un guión que tiene que comunicar el trabajo de otros muchos.

Más allá de la repercusión en los presupuestos… ¿Cómo creéis que ha afectado la crisis que estamos viviendo en el sector del cine publicitario?

La reducción de los presupuestos ha creado un efecto dominó que afecta directamente a todo el sector publicitario. Está claro que hay que saber sacar lo máximo de lo mínimo pero si se quiere ser referente y respetado a nivel mundial no se puede estar trabajando bajo mínimos en la mayoría de las campañas. Y eso afecta a todo el espectro de trabajadores desde los que trabajan en cliente y agencia hasta los que trabajan en productoras tanto en la parte artística como técnica.

Afecta bajando la calidad del producto que se crea, salvo en casos excepcionales. Se puede recurrir a este sencillo diagrama que explica perfectamente la situación:

COMO TE GUSTARIA TU DISEÑO

Por cierto, ¿Cuanto cuesta hoy en día (de media) hacer un anuncio de televisión?

A día de hoy y en general de medía un spot para TV puede estar alrededor de 60.000€ pero bueno, esta es una cifra demasiado general, cada proyecto es un mundo, a veces hay más a veces menos, dependiendo de la campaña, la agencia y el cliente.

“Rockstar”, vuestro comercial para Spotify, fue elegido como uno de los cinco mejores “Test Commercials” de Europa en el Young Director Award celebrado en el reciente Festival de Cannes Lions ¿Qué es lo mejor de estár nominado en un festival como este?

Siempre es bueno que el trabajo que uno hace sea reconocido a nivel internacional. Significa que estás haciendo bien las cosas, ayuda a destacar y a centrar algunas miradas. Pudimos ir a Cannes, disfrutar de la ceremonia y de la fiesta posterior, compartir experiencias con directores de otros países y participar en un festival de un altísimo nivel.

En este caso nos alegró mucho por el hecho de ser un proyecto personal, apenas hay festivales donde se premie a los “test commercials”, que por otro lado participan en un categoría propia. Como directores y gente creativa, somos defensores de los “test commercials” como género en particular, y por supuesto estamos en contra de premiar “test commercials” en categorías oficiales, que desgraciadamente pasa alguna que otra vez.

¿Creeis que en la industria creativa se le da demasiada importancia a los premios en Festivales?

Lo ideal es que si el trabajo es bueno se reconozca independientemente de si es premiado o no. Por otro lado, los premios como hemos comentado anteriormente ayudan a destacar, a filtrar y centrar miradas. Para bien o para mal si uno quiere contratar a un creativo o a un director el hecho de que su trabajo haya sido premiado le transmite tranquilidad de que está contratando a alguien bueno, y uno quiere estar siempre rodeado de gente buena, o por lo menos eso es lo que manda el sentido común.

Sin embargo, igual hay demasiada fiebre de premios que por otro lado no deja de ser algo subjetivo. Los premios son la punta del trabajo bien hecho, no todos los trabajos buenos puedes ser premiados, hay muchas campañas que son buenísimas y que no han sido nominadas ni premiadas en festivales pero eso no quita sean campañones en toda regla.
Hay que saber reconocer cuando un trabajo es bueno, tenga o no tenga premio.

En los últimos años la publicidad latinoamericana está destacando más y más en los festivales más creativos. ¿Habéis pensado en buscar nuevas oportunidades por allí?

Como dijo un amigo nuestro también director de cine publicitario, el mundo entero es un plató de rodaje. Siempre es muy interesante conocer otras culturas, otras formas de pensar y crear, y respecto a latinoamérica el hecho de compartir lengua lo hace todavía más interesante. Se está apostando e invirtiendo mucho en buena creatividad por lo que si tenemos pensado aterrizar en algún momento por aquellas tierras.

Por otro lado, también habéis sido pioneros en la realización de formatos de branded content como “La última cena” para Canal Historia. ¿Crees que la publicidad tal y como la conocemos, con spots de 30 segundos, va a tender a desaparecer?

No diría que hemos sido pioneros en realizar branded content, se lleva haciendo hace ya bastante tiempo y con muy buenos resultados. El branded content es un formato que tiene muchas posibilidades y que tiene su propio lenguaje, un ejemplo claro es la comunicación de Red Bull de la cual nosotros somos fans.

Por otro lado, no creemos que los spots popularmente conocidos vayan a desaparecer, contar pequeñas historias en 30”, 45” o 1 minuto es algo que nos encanta por todas las posibilidades que hay desde el punto de vista de la ficción, y al mismo tiempo está muy arraigado en la profesión, creemos que en la publicidad actual hay espacio suficiente para ambos formatos. No todo se tiene que contar de una forma u otra y eso se tiene que tener claro ya que las modas hacen a veces se fuerce el formato en el que se cuenta una campaña simplemente porque es lo que se lleva, sin pensar realmente en que formato se necesita para ser lo más efectivo posible.

Licenciado en Comunicación Audiovisual, Master MBA y Master en Administración de Industrias Culturales. A lo largo de mi vida laboralRodrigo he participado en la producción de diversos proyectos audiovisuales de televisión, publicidad, video digital y cine tanto en España como en Reino Unido, Perú y México.

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Producción de cine

La producción cinematográfica española en los años de la transición

La entrada se ha ido encareciendo a lo largo de los años pasando de costar 75 pesetas de media (0,45 euros) a costar 8,2 euros (1.537,5 pesetas).

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Hoy, con motivo del Día de la Constitución, quiero compartir contigo unos datos interesantes que me encontré el pasado domingo cuando visité la exposición Habla pueblo habla que ha organizado el Congreso de los Diputados con motivo de los 40 años de las elecciones de 15 de junio de 1977, las primeras elecciones democráticas en España tras la dictadura de Franco.

La verdad es que la exposición como tal no merece mucho la pena. Se reduce a 5 o 6 paneles muy poco didácticos, un vídeo y alguna vitrina con objetos de la época. Sin embargo salí satisfecho de la visita al descubrir, casi al final, un panel que comparaba la España de 1977 con la España actual.

Entre los muchos datos aportados obviamente a mi me llamarón la atención especialmente cuatro: Los relativos a la producción cinematográfica española.

¡Como hemos cambiado!

Y es que mientras en 1977 se producían no más de 60 largometrajes al año, en la actualidad hemos multiplicado esa cifra por 4 (255). Y de igual manera hemos doblado el número de cortometrajes producidos al año (de 104 a 233).

Por contra, el número de cines ha descendido en más de mil. En España en 1977 había 4.874 cines en funcionamiento, mientras que actualmente solo hay 3.855. Al mismo tiempo la entrada se ha ido encareciendo a lo largo de los años pasando de costar 75 pesetas de media (0,45 euros) a costar 8,2 euros (1.537,5 pesetas).

Fotografía que tomé a los datos en la exposición.

MÁS DATOS SOBRE AQUEL AÑO

Profundizando un poco en el tema, he buceado un poco en internet para encontrar más datos “cinematográficos” sobre aquel año clave en la democracia española.

Según un artículo publicado en El Mundo hace unos años, en 1977 se estrenaron 414 películas en nuestro país, de las que 90 eran españolas y 99 eran producciones de EEUU.

Entre ellas un clásico del cine: “La guerra de las galaxias que se estrenó un frío lunes en sólo dos cines en una ciudad como Madrid en la que había 500 salas: en el Real Cinema y el Roxy B, con pases todos los días, en tres pases de sesión numerada (que no continua).

Para el cine español también fue un año histórico porque en 1977 se estrenaron películas tan inolvidables como Ese oscuro objeto del deseo” de Buñuel que le valió dos nominaciones a los Premios Oscar, “Asignatura pendiente” de José Luis Garci, “A un dios desconocido” de Jaime Chávarri o “Elisa, vida mía” de Carlos Saura, mientras Berlanga filmaba la mítica comedia “La escopeta nacional” que se estrenaría el año siguiente.

Tambien apunta el articulo que cada español fue al cine de media seis veces aquel año en el que la película “Mekhanicheskogo Pianino” de Nikita Mijalkov (URSS) ganó la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián.

Por otro lado, según el estudio “El precio de una entrada de cine en España: 1930-2012” podemos saber que de media el precio de las películas de estreno era de 114 pesetas, mientras que las películas en sesión continua valían de media 56,2 pesetas.

Por cierto, ese mismo año en el mes de noviembre, se aprobó oficialmente el decreto 3071 que acababa con la censura cinematográfica en España.

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Producción de cine

10 socios de APPA candidatos a ganar un Goya

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Hace unos días os anunciaba cuales eran las 130 películas optarán a los Premios Goya 2018. Pero hoy, quiero poner el foco en 10 cintas en concreto, aquellas que de una manera u otra están relacionadas con compañeros de APPA (la Asociación de Profesionales de la Producción Audiovisual).

Los socios de APPA candidatos a ganar el Goya a Mejor Dirección de Producción son:

Además, detrás de las cintas candidatas a Mejor Película encontramos a:

Entre las películas candidatas a Mejor Película de Animación a:

Y entre las candidatas a Mejor Documental a:

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Producción de cine

¿Cómo elegir un proveedor de grabación con drones?

No es ninguna novedad el afirmar que el uso de los drones ha ido creciendo en diversas áreas de la actividad económica. En concreto en el mundo de la producción audiovisual cada vez más se tiene en cuenta el uso de una herramienta que tiene enormes virtudes para poder plasmar en imagen la visión de los realizadores y creativos. Pero, ¿tenemos claro como productores que criterios deben de valorarse para la elección de un proveedor de este servicio?

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Hasta no hace mucho tiempo determinados planteamientos de toma de imagen exigían el empleo de helicópteros, cuyo coste de producción era muy elevado, y lo hacían imposible para un gran número de producciones de presupuesto reducido.

La aparición de los drones impulsó la posibilidad real a un coste razonable de acceder a un tipo de imágenes espectaculares que enriquecen cualquier producción, dotandolas de una gran capacidad de impacto y belleza visual. Pero más allá de los habituales planos aéreos descriptivos o “bonitos”, el dron como tecnología, posibilita otro tipo de planos en los que se convierte en una suerte de “híbrido” entre una cabeza caliente, un travelling , un cámara car y porqué no una steadycam incluso (siempre con la prudencia que exige la seguridad y que no permite acercar demasiado a un actor el dron). Las posibilidades son muchas y el creativo audiovisual puede plantear su guión técnico teniendo en cuenta lo que la tecnología del dron puede aportarle.

Asimismo desde la perspectiva de la Dirección de fotografía, la evolución tecnológica del dron ha posibilitado la aparición de modelos específicos que permiten al dron volar con un conjunto de bloque de cámara y ópticas de alta calidad. Poder rodar con una Alexa mini o una Red Epic y unos objetivos buenos, e incluso añadir uno o dos mandos de foco y diafragma es ya una realidad. Esto permite que los criterios de calidad fotográfica (digital claro) no jueguen en contra de una tecnología que nos tenía acostumbrados a cámaras pequeñas integradas o DSRL como mucho, (que sin desmerecer porque han alcanzado cotas de calidad excepcionales), no dejan de estar por detrás de lo que una buena cámara de cinematografía digital y un conjunto de lentes de calidad puede ofrecer tanto para el proceso de grabación, como muy especialmente para  las posibilidades de postproducción y etalonaje.

SOY PRODUCTOR Y NECESITO UN DRON

Llegamos a la cuestión principal de este artículo. Soy productor ejecutivo, director de producción, jefe de producción, o asumo las funciones de seleccionar un proveedor para el proyecto que tengo sobre la mesa. Frente a mí el director/realizador y el DOP han considerado necesario dron para grabar determinados planos detallados en el bonito story que tengo puesto encima de la mesa. Miro en el ordenador mi carpeta de proveedores que me han hecho llegar su información y comienzo a revisar esa información para valorar quién puede ser mi proveedor.

Probablemente la primera consideración para muchos puede ser la cuestión puramente presupuestaria, y caigamos en la tentación de seleccionar los que me ofrecen aparentemente el servicio que necesito y me demandan (lo que significa en primer lugar capacidad de poder volar con el conjunto de bloque de cámara y ópticas que me pide el DOP), al precio más bajo, y si es posible que estén cerca de la localización para evitar pagar desplazamientos, alojamientos y días 0, e incluso ahorrar en dietas.

Pero, ¿realmente estos son los criterios primeros que deben valorarse para seleccionar a un proveedor de dron para la producción que está bajo mi responsabilidad?

El mundo del dron en general, y en concreto para la producción audiovisual; tiene una serie de cuestiones normativas, técnicas y puramente físicas que demandan de la empresa proveedora de este servicio un elevado grado de conocimiento, profesionalidad, experiencia e inversión en I+D que de no tenerse, en la práctica pueden suponer la diferencia entre un trabajo excelente y un desastre absoluto. Como productores podemos suponer los inconvenientes de todo tipo que pueden plantearse si las cosas no salen como estaban planeadas.

Por tanto, desde la experiencia y teniendo muy en cuenta la práctica de la producción audiovisual, me gustaría destacar, en mi opinión, determinadas consideraciones que los productores deberían valorar a la hora de elegir un proveedor de servicio de grabación con drone. Hablamos por supuesto de proveedores profesionales, no aficionados que puedan grabar con un dron y que por tanto no pueden realizar su labor como actividad profesional.

La importancia de una empresa especializada en la producción audiovisual

El avance de la tecnología de los RPAS en diversas actividades económicas no esconde que para cada sector o campo de actividad se hace cada vez más necesaria una especialización tanto tecnológica como humana. Una empresa especializada en la producción audiovisual garantiza una orientación de su I+D y equipo humano a este objetivo. En las pocas empresas especializadas, se pueden ver hasta equipos de hasta tres personas para una grabación de cine o publicidad. Un piloto de dron (que tenga gran experiencia y muchas horas de vuelo), un operador de cámara (que con otro mando mueve el estabilizador y se sincroniza con el piloto para encuadrar en todo momento lo que se pide) e incluso un ayudante/operador de telemetría que verifica los valores del monitorado técnico del dron, especialmente pendiente del rendimiento de baterías. Esta persona entre otras tareas, igualmente se ocupa de la carga de las mismas descargando de este trabajo al resto del equipo que puede estar centrado en la grabación (acción que debe hacerse continuamente para evitar en lo más posible tiempos de inacción del dron, dada la limitación de la tecnología actual de baterías que permite tiempos de autonomía bastante cortos).

Esta especialización en el equipo va en favor del aprovechamiento de la jornada de rodaje, de la eficacia y la eficiencia. Unido a esto, no menos importante la sensibilidad a las necesidades del equipo de dirección. Un equipo especializado “habla cine” y esto facilita enormemente satisfacer las expectativas del plano y proponer incluso alternativas. Cuando se da una comunicación de este tipo el éxito es mucho más fácil de alcanzar.

Resulta en ese sentido, muy útil analizar los clientes de la empresa que estamos valorando, y las producciones en las cuales han desarrollado su labor. Su cartera de clientes y trabajos realizados pueden darnos una medida del nivel de esa empresa, y la confianza previa que me puede o no dar. Por otro lado, la experiencia de la empresa de drones es un valor a considerar en situaciones de rodaje complicadas. Hablamos por ejemplo de rodajes en barco en medio del mar, en zonas complicadas de viento, experiencia en seguimientos en carreteras de vehículos, etc…

Tecnología

De vital importancia para el objetivo deseado es contar con una empresa que invierta en la mejor tecnología disponible y sea capaz de llevarla al límite sin comprometer su funcionamiento adecuado. La diferencia podría resumirse en dos términos fundamentales: Seguridad y Calidad. Es un sector relativamente nuevo y en continuo desarrollo, y no nos engañemos, la calidad y la seguridad tiene un precio. No existen medias tintas. La inversión en buenos drones y sus componentes es necesaria, al igual que la capacidad de afinar con conocimiento y experiencia la tecnología para extraer lo máximo de ella. Igualmente los mantenimientos preventivos y sustitución de piezas garantizan el mejor estado del dron para su cometido. Los sistemas de seguridad y electrónicas de control también son claves en la estabilidad funcional del equipo y en capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia.

La inversión en la tecnología no solo del dron sino de la estabilización es fundamental. No es fácil levantar con un dron una cámara Alexa con una óptica, (pongamos unas Ultraprime) y uno o dos mandos de foco y que la imagen sea perfectamente estable y pueda cumplir con el movimiento de plano exigido. Siempre recalcar que la mejor tecnología y su optimización redundara en la seguridad, elemento clave que ninguna empresa de dron puede descuidar.

Otra consideración de interés es valorar el número de juegos de baterías que la empresa pone a disposición de la producción. Es un elemento caro que exige a la empresa una fuerte inversión pero que asegura un mayor rendimiento en rodaje. No podemos olvidar que en un dron de cine con pretensiones (es decir hablamos de modelos destinados para cámaras de cinematografía digital que levantan pesados bloques de cámara) con plena carga puede volar entre 9 y 14 minutos en función del modelo, peso total con la carga y la influencia de las condiciones atmosféricas y de altura. No se puede pretender que la empresa de drones tenga un número elevado de juegos de baterías, pero si las suficientes para asegurar un ritmo de rodaje con las menos interrupciones posibles (complementario al proceso de carga de baterías continuo que realiza el operador de telemetría). Redundando en este tema es importante no dejarse llevar por los datos aparentes que a veces publicitan algunos proveedores, donde se asegura poder volar una cantidad de minutos elevada con un determinado dron, cuando se están dando datos poco prácticos, ya que se trata de una estimación del dron sin carga. Es decir, sin estabilizador ni bloque de cámara-óptica, lo cual es absurdo para calcular el tiempo de cada vuelo real. Como último elemento interesante a valorar es la posibilidad de transmisión del dron de señal en HD que posibilite su visionado tanto para el vuelo y operación de cámara, como para el cliente, lo que permita una adecuada monitorización del trabajo de dron. No nos equivoquemos; mantener un nivel tan alto exige mucha inversión y por tanto esto repercutirá en las tarifas. La calidad se paga.

Consideraciones normativas y trámites legales

Tras la ley 18/2014, se estableció el marco regulador para regulatorio para el uso de drones (RPAS-Sistemas de aeronave no tripuladas operadas por control remoto) para tareas profesionales o de investigación. Las empresas operadoras deben registrarse en AESA, los pilotos deben tener un Título Oficial de Piloto de RPAS,(con un certificado médico aeronáutico tipo II), seguro de responsabilidad civil, registro de matrícula y documentación de las aeronave. La normativa actual en España prohíbe volar el dron con una altura máxima de 120 metros y una distancia máxima de 500 metros, no se puede volar de noche y a 8 kilómetros de cualquier aeródromo o aeropuerto (y además tener muy en cuenta y estudiar zonas consideradas como prohibidas para el vuelo). Además está prohibido volar en núcleos urbanos, ciudades o aglomeraciones de personas al aire libre.

Una empresa profesional por supuesto debe tener en cuenta la normativa y cumplir en todos sus puntos. El cumplimiento con la ley de cara a la producción, garantiza que no te puedan parar un rodaje por estar en zona no permitida. La responsabilidad y posibles sanciones va a recaer en la empresa de drones eso quede claro, pero no es agradable que te alteren el plan de trabajo y por tanto el presupuesto porque la empresa proveedora no haya hecho un previo estudio (o en el peor de los casos haya pasado de hacerlo). Además de este estudio debe tramitar una comunicación a AESA de dicho vuelo con la suficiente antelación, (lo que en ocasiones obliga incluso al pago de un seguro complementario a la petición de vuelo por parte de la empresa de drones).

La tramitación de permisos de vuelo debe correr por parte de la empresa proveedora, lo que no exime a la productora de pedir sus correspondientes permisos de rodaje a la administración correspondiente, donde deberá indicar que se va a usar dron, (al igual que se comunican las localizaciones, los demás elementos técnicos a emplear y zonas destinadas a ocupar con los camiones de rodaje).

En este próximo año 2018, se espera vea la luz una nueva ley que permita volar en centros urbanos, rodar de noche y eliminar parte de las limitaciones que están impidiendo muchas veces que las empresas proveedoras puedan cumplir con las peticiones de los clientes. Esperemos llegue pronto el nuevo marco regulador y veremos el nuevo escenario que nos plantea.

Por cierto, fuera de nuestras fronteras se dan una serie de complicaciones que dependen en primer lugar de la existencia o no de leyes reguladoras, y por tanto de los trámites legales a realizar en cada país y sus limitaciones para el vuelo del dron. También es muy importante a nivel logístico la existencia de acuerdos ATA o no con los países a los que se viaja con los equipos, lo que incide directamente en mayores o menores complicaciones aduaneras. El desplazamiento, cuando es por avión, siempre es un tema complicado. Especialmente el tema de las baterías exige muchas veces de emplear aviones de carga para su transporte o contactar en los países, (si existen claro) de proveedores de este material. En ese sentido es muy necesario un trabajo coordinado entre la productora, la empresa de drones y las empresas service en los países en que se va realizar el trabajo para que no nos encontremos con problemas sobre el terreno que afecten a la producción. Igualmente es necesario la tramitación de un seguro que cubra la actividad de vuelo con dron a nivel internacional.

Consideraciones sobre Meteorología y otros condicionantes físicos

Por desgracia, la grabación con dron tiene un primer condicionante que no afecta en igual medida a otras tecnologías destinadas a la actividad de grabación. Hablamos de los factores de tipo meteorológico que pueden dar al traste con una jornada. En esto ninguno tenemos escapatoria; si llueve de forma mínimamente considerable o hay un viento excesivo resulta imposible volar con el dron. Un adecuado estudio de las previsiones de tiempo siempre es necesario en cualquier rodaje, pero si se plantea grabar con dron esta exigencia es aún más necesaria.

No obstante, la tecnología empleada en cada empresa de drones y el nivel de experiencia y pericia en pilotaje puede suponer la diferencia de poder rodar con vientos de una determinada velocidad con resultados buenos.  Se supone generalmente que rodar con vientos cuya velocidad sea superior a 40-45 km/h ya es una situación problemática. Igualmente rodar en mar con rachas de viento puntuales pueden ser situaciones de riesgo a evaluar.

Como productor debo tener en cuenta la experiencia y el consejo de la empresa de drones ante una situación puntual no esperada de viento. En ocasiones hemos podido superar esos límites tras un estudio “in situ” de la situación y evaluando nuestro equipo y necesidad del plano. En ese sentido hay que entender que una aeronave tiene sus limitaciones físicas y los profesionales son los que realmente saben hasta donde poder llegar y que la realidad se impone en última instancia a los deseos creativos.

El primer riesgo, y el más importante, evidentemente puede ser el riesgo para el equipo humano y en segundo lugar la integridad del dron y el equipo de cámara. En tercer lugar la estabilidad de las imágenes proporcionadas puede verse comprometida, y en ese sentido es muy importante la tecnología de estabilización que emplee el dron. Como en todo hay niveles en cada tecnología y sus límites. Cuando la estabilización es pobre cualquier mínima racha de viento puede convertir la imagen grabada en una tortura visual que requiera de estabilización posterior en postproducción para conseguir “algo mínimamente aceptable”. Por tanto es muy importante que la empresa de drones invierta en esta estabilización porque el objetivo es conseguir planos que cumplan con lo deseado tanto en contenido como en forma.

Otras consideraciones a tener en cuenta son la altitud, la temperatura y grado de humedad ambiental. Estos factores, unidos a los anteriormente descritos, afectan al rendimiento del dron y a su estabilidad y autonomía. Por ejemplo el rendimiento de un juego de baterías puede variar mucho según las condiciones expuestas así como la propia operatividad del dron.

Por tanto es muy de valorar la experiencia de una empresa en estas cuestiones, porque estas situaciones pueden darse y es bueno conocer cuáles son los límites y justificaciones ante una situación problemática desde el punto de vista meteorológico o físico que condicione mi rodaje.

Conclusiones

Seguridad y calidad. Los dos parámetros que deben guiar la elección de nuestro proveedor de dron. Ambas cuestiones dependen como hemos visto de un conjunto de virtudes basadas principalmente en la especialización, I+D y experiencia. En última instancia se trata de tener confianza en un proveedor. De que su trabajo, (seguro y de calidad), va a contribuir al éxito de mi producción. Bajo esta perspectiva el invertir un poco más en esta partida presupuestaria, por la elección de un proveedor en detrimento de otro que me ofrece en conjunto un presupuesto menor pero con menos garantías, debe verse como una ventaja. La seguridad de conseguir un resultado excelente en calidad del servicio y que además no comprometa la seguridad para las personas y equipos que dependen de mi gestión, ni mi plan de trabajo y el presupuesto estimado; al final resulta una virtud económica.

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