Contacta conmigo

Producción de cine

“No debemos tener miedo a decir las cosas de forma clara a los clientes”

Jesús Plaza, director de cine publicitario

Publicado

on

Al igual que muchos otros cineastas, que en los últimos años han dejado España en busca de un lugar que les permita seguir creciendo a nivel profesional, Jesús Plaza llegó hace unos meses a Perú dispuesto a hacerse un hueco en un país cuya industria publicitaria está viviendo uno de sus momentos más dulces. Después de haber pasado por productoras como “Love Productions” (Londres) o “SevenSenses” (Madrid) en Perú encontró su sitio de la mano de “No Problem Films”.

Hace cerca de un año, decidiste dejar España, para probar suerte en Perú. ¿Cuál es el principal reto con el que te encontraste al llegar?

El principal reto para mi fue introducirse en un mercado nuevo. Yo llevaba ya unos años en Madrid donde me sentía cómodo y tenía mi equipo habitual de colaboradores y gente que me solicitaba para trabajar con ellos. Y al llegar a un país nuevo, donde nadie te conoce, lo primero es presentarse y demostrar que puedes dar la talla. Por suerte, No Problem Films, que es la productora que me representa en Lima, hizo un trabajo muy bueno los primeros meses y rápidamente conocí a casi todas las agencias, luego los chilcanos han hecho el resto.

La verdad es que compartir el idioma es una ventaja increible. Luego obviamente, aunque compartamos idioma, culturalmente hay diferencias, pero eso no tiene remedio, es adaptarse o morir. Sobretodo lo que hay que hacer es siempre intentar aprovechar lo bueno de cada situación y Lima tiene muchas cosas buenas que creo estar aprovechando.

No es la primera vez que te mueves. También pasaste unos años en Londres trabajando en Love Productions. ¿Qué crees que es lo que más valoran en el extranjero de un cineasta español?

Bueno, depende de que parte del extranjero la verdad. Aquí en Perú me siento muy bien porque siento que valoran a la gente preparada de fuera. Creo que a los españoles nos están acogiendo muy bien en Perú. Aquí me siento valorado. Les interesa nuestra frescura y tener un ojo diferente. Poder aportar cosas de otro estilo a sus guiones y proyectos es lo que más les llama la atención.

Ahora Perú vive un buen momento publicitario y está apostando mucho por traer talento de fuera para enriquecerse y eso siempre es bueno porque aporta frescura e ideas diferentes. Sino siempre haríamos lo mismo. Aparte dejan aquí una semilla de conocimientos que los peruanos sabrán aprovechar muy bien.

¿Cómo ves el nivel creativo de la publicidad en Perú frente a la que se viene realizando en España?

Aquí me metes en un compromiso, porque diga lo que diga va a sonar políticamente correcto. Cualquiera que viva aquí te va a decir que está genial, porque de lo contrario se estaría echando piedras sobre su propio tejado. Pero me voy a mojar para darte un poco de chicha en la entrevista. Sinceramente el nivel creativo está bien, se nota que están apostando por traer talento y por hacer ideas frescas.

Poco a poco quieren arriesgar más y se nota. Sólo hay que ver como ha mejorado la publicidad peruana en los premios internacionales este año. Y esto frente a la publicidad española se nota porque allí están con una crisis que les corta las alas por todas partes y aquí están con una ilusión que precisamente les da alas para arriesgar.

Pero sinceramente creo que aún se pueden hacer cosas más arriesgadas. La mayoría de la publicidad del día a día peruano es muy parecida y ellos mismos te lo dicen. Lo que pasa es que hay algunas joyas muy cuidadas que han conseguido romper con lo habitual. Por lo que me doy cuenta la gran barrera que aún queda por romper aquí es la de los clientes. El nivel creativo es bueno y se quieren hacer cosas frescas, pero cuando les presentan eso a los clientes… eso es otro tema. Hay algunas que si que arriesgan pero aún es difícil convencerles. Confío en que cada vez más veremos ideas diferentes, sobretodo ahora que han ganado varios premios las agencias tienen un arma más, ya que al final lo hacen por el beneficio del cliente.

Pero mojándome un poquito más sí que echo de menos ideas más locas en Perú. Creo que España ha soltado ideas muy atrevidas los últimos años y a lo mejor estoy más acostumbrado a ideas casi surrealistas pero que publicitariamente funcionan y eso lo echo un poco de menos, pero seguro llegará.

¿Y a nivel específicamente audiovisual?

A nivel Audiovisual yo veo un nivelón! Me he quedado muy sorprendido con el equipo humano. Aquí hay talento para hacer de todo, buena publicidad, buen cine y buena televisión. Aún cuesta que ciertas marcas confíen, pero poco a poco se verán cada vez más joyitas salir. Lo que sí que aún no es comparable con respecto a España es todo lo que hay para arropar a ese equipo humano: Infraestructuras, material técnico… Pero poco a poco también se están trayendo cada vez más juguetes. Aquí echo de menos platós, cromas, operadores de steady, grúas… al final sólo es material, lo importante es el talento que haya para manejarlo y eso hay, lo demás ya llegará.

Si en un brief te dicen que el guión es solo para digital… ¿te están avisando de que tienen poco presupuesto? ¿Por qué crees que todavía ocurre esto?

Por desgracia esa es la norma. Digital para el cliente y la agencia suele ser sinónimo de Low Cost. ¿Por qué? Pues supongo que son una suma de varias circunstancias que se han ido dando en los últimos años y no hemos sabido corregirlas a tiempo. Creo que en parte toda la industria en si tenemos la culpa. Por miedo a perder un cliente o el proyecto las productoras no le dicen a la agencia que eso no debe ser así, que haría falta más presupuesto para hacerlo bien.

Por otro lado la agencia ha asumido que hoy en día, con los avances tecnológicos, se pueden hacer las cosas más baratas, y es verdad, pero cada idea tiene unas necesidades y habría que estudiarlas de forma independiente del medio en que se distribuya. A la producción le da igual si ese video es para internet, para TV, para cine o para dejarlo guardado en un cajón, rodar tiene unos costes y la distribución no afecta al presupuesto de producción.

Una vez me dijeron una frase que me hizo mucha gracia y creo que lo explica bien “Rodar un helicóptero en el Tíbet cuesta lo mismo si es para internet como si es para TV”. El problema aquí es que parece que tenemos miedo a decir las cosas de forma clara a los clientes. Porque cuando te piden reducir costos, bajar el presupuesto… lo único que consiguen es que la producción y por lo tanto la calidad final de su producto, sea inferior. Un amigo en España me decía siempre, “cuanto más azúcar, más dulce” el día que lo entiendan los clientes veremos un cambio radical en la calidad final del material.

Desde tu punto de vista, ¿Crees que los presupuestos que se manejan en publicidad están demasiado sobredimensionados? ¿A quién perjudica esto?

¿Sobredimensionados? Si acaso al revés. Me parece que la mayoría de las veces producción consigue hacer auténticos malabares con el presupuesto para llegar a todo lo que te exige el cliente. Más que sobredimensionado, yo creo que están mal proporcionados. A veces ves auténticos sin sentido. Te enteras de que tal productora ha hecho un spot por 120.000 dolares y te llevas las manos a la cabeza porque sabes que tu lo podías haber hecho por 70.000. Pero también te pasa al revés. A lo mejor se gastan en la campaña principal esos 100.000 y luego quieren hacer un segundo video, porque el primero tuvo mucho éxito, pero este segundo es “para internet” y sólo tienen 7.000 dolares… Sinceramente creo que en los departamentos encargados de considerar este tipo de presupuestos, tanto de clientes como de agencias debería haber gente al mando que haya hecho producción de campo varios años. Creo que eso arreglaría bastante los desbarajustes que vemos a veces en los proyectos que nos piden.

Normalmente cualquier director o productor te va a decir que siempre hay poco presupuesto, pero a veces te encuentras en situaciones que de llevar a cabo el proyecto todo el mundo tendría que cobrar la mitad o no cobrar por hacer ese spot y eso tampoco puede ser, porque al final estás haciendo un video para un cliente que pretende sacar un beneficio con tu trabajo.

El medio audiovisual es de los pocos en los que la gente que de verdad tiene pasión y quiere trabajar de ello se encuentra haciendo la mitad de sus trabajos por mucho menos dinero del que debería. A veces por pasión, porque quieres sacar adelante un proyecto que te motiva, a veces porque el cliente te vende la historia de “hagamos esto por poco dinero y los siguientes ya seguro que son presupuestos más grandes” Lo siento, si aceptaste ese presupuesto, por desgracia, los que vengan no van a ser mucho mayores.

A nadie se le ocurriría pedirle a un carpintero o a un cocinero, “hazme una cena para 35 personas, pero sólo te puedo pagar para 12 personas” se vería rarísimo verdad. En cambio en el medio audiovisual nos hemos mal acostumbrado a que se acepten esas situaciones.

Pero volviendo un poco a la pregunta, que he dado mucha vuelta. Creo que tenemos la sensación de que la publicidad maneja unos presupuestos enormes donde todo el mundo cobra un dineral, y puede que eso venga de escuchar lo que se paga por los anuncios de grandes campañas tipo Nike o la SuperBowl, pero en España o Perú, los presupuestos suelen ser muy ajustados. La gente trabaja mucho más de lo que debería o acaba haciendo horas extras para poder llegar a la entrega. Lo que pasa es que el presupuesto global es amplio porque requiere muchísimas cosas para poder ejecutarlo: director, director de fotografía, actores, equipo técnico, color, edición, producción, desplazamientos, arte, alquiler de material, de localizaciones… Una producción da trabajo a muchísima gente.

Por cierto, desde tu punto de vista de director ¿Cuál es, para ti, la función del productor?

El productor es DIOS, tiene que ser tu mejor amigo, tu mano derecha, tiene que haber realmente confianza para decirse la verdad en cada momento, aunque duela, porque sino se puede liar un problema muy serio. El productor es el encargado de montar y/o conseguir todo lo necesario para el éxito de la producción. Cuando te llega un guión y te planteas como hacerlo se lo cuentas a tu productor (o productora, que hay muchas) y vais viendo que cosas son necesarias y cuales fundamentales para llevar a cabo tu visión.

Muchas veces te dirán que se te ha ido la cabeza, que lo que tu planteas supondría tener un presupuesto X y tu tienes -X así que te aterrizan un poco y vuelves a ajustar de aquí o allá… y cuando ya parece que estáis en la misma línea se encargan de montar el equipo (normalmente con el equipo que tu les pides o te aconsejan, por lo menos los cabeza de cada departamento) consiguen lo necesario para la producción, transporte, localizaciones, equipo de cámara, equipo de luces, permisos, organizar desplazamientos… vamos lo consiguen todo. Y luego en rodaje también son fundamentales, porque ahí surgen mil imprevistos que si el director se pone a resolver, no dirige, porque lo ideal sería que el director este 100% enfocado en dirigir al equipo y la pieza.

En resumen, el productor es el encargado de toda la organización de la producción.

¿Por qué crees que muchas marcas todavía no se atreven a dejar un poco de lado la publicidad tradicional de 30 segundos y probar con el branded content?

Una pregunta muy amplia. Supongo que habría una respuesta por cada cliente (marca) pero si tuviese que ser más específico diría miedo. Miedo a lo nuevo, a arriesgar, a probar algo diferente. Detrás de cada campaña, tanto en marca como en agencia, hay un equipo de personas o una persona responsable de esa campaña. Si sale bien todo son éxitos y felicitaciones, pero si sale mal puede ser la guillotina para alguien y normalmente la gente no se la quiere jugar. Aunque te aseguro que las mejores campañas son las que más arriesgan por hacer algo nuevo y original. Seguramente hemos visto miles de campañas que tuvieron muchísimas dificultades para ver la luz, jefazos que no se querían jugar el cuello por hacer algo diferente pero que por cualquier motivo consiguió salir y fue un exitazo. Bueno pues ahora esa gente estará feliz y llena de felicitaciones, pero seguro que en su día pasaron un calvario por seguir adelante.

Aunque no me cabe duda que cada vez más se instalarán alternativas a la publicidad tradicional en Perú, porque vemos que en países como EEUU o algunos de Europa se hace y funcionan… a lo mejor habrá que probar y algunos serán un desastre, pero mejoraremos. Lo importante es que las marcas cambien el chip y se den cuenta de que cuanto más invierten económicamente en una idea original y arriesgada el éxito puede ser mucho mayor.

¿Crees que en la publicidad se da demasiado valor a los premios conseguidos en Festivales?

Los premios son importantes y tienen mucho valor, además cuando te los dan te sientes como el rey del mundo. Aunque por otro lado es un arma de doble filo. Me parece que a veces se hacen cosas sólo por enfocarse en los premios, por ir a festivales, por intentar destacar, en vez de por de verdad intentar hacer una buena campaña, un video increíble y original. Si el video o la campaña son buenos, luego es cuestión de moverlo y seguro que algún premio se lleva. Pero claro, esa es mi opinión, no la de un directivo de una agencia para los que un premio supone otra cosa totalmente diferente. Luego también hay un tema de egos y postureo… pero eso ya es otra pregunta.

Para acabar. De todos los proyectos que has realizado como director publicitario, ¿cual es el que te hace sentirte más orgulloso?

Si te digo la verdad, los proyectos que me hacen sentir más orgulloso siempre son los personales. Manual For Bored Girls, Boogie 84, Mensaje a los políticos, Nike, WelcomeBack… Cuando haces algo por tu cuenta, que tu has creado desde cero hasta su finalización es lo más gratificante. Sobretodo por todo lo que te ha costado levantarlo, que siempre es una cruzada personal.

Pero si tuviese que escoger un anuncio de marca puramente dicho, elegiría mi primer spot en Lima como director. Fue un anuncio que rodamos en Navidad para Movistar con 121 y la verdad es que es el que más orgulloso me hace sentir por todo lo que supone y supuso para mi. Fue entrar por la puerta grande a la publicidad peruana con una marca grande como Movistar, con una agencia, Tribal 121, que me arropó de forma increíble y con un presupuesto la verdad digno para hacer las cosas bien y encima por el concepto de Barrio me parecía genial que ese fuese mi primer spot en Perú. Todo fluyó muy bien la verdad y aprendí un montón de los peruanos, así que no tengo más que buenos recuerdos de esa experiencia.

Licenciado en Comunicación Audiovisual, Master MBA y Master en Administración de Industrias Culturales. A lo largo de mi vida laboralRodrigo he participado en la producción de diversos proyectos audiovisuales de televisión, publicidad, video digital y cine tanto en España como en Reino Unido, Perú y México.

Publicidad
Click para comentar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Producción de cine

La producción cinematográfica española en los años de la transición

La entrada se ha ido encareciendo a lo largo de los años pasando de costar 75 pesetas de media (0,45 euros) a costar 8,2 euros (1.537,5 pesetas).

Publicado

on

Hoy, con motivo del Día de la Constitución, quiero compartir contigo unos datos interesantes que me encontré el pasado domingo cuando visité la exposición Habla pueblo habla que ha organizado el Congreso de los Diputados con motivo de los 40 años de las elecciones de 15 de junio de 1977, las primeras elecciones democráticas en España tras la dictadura de Franco.

La verdad es que la exposición como tal no merece mucho la pena. Se reduce a 5 o 6 paneles muy poco didácticos, un vídeo y alguna vitrina con objetos de la época. Sin embargo salí satisfecho de la visita al descubrir, casi al final, un panel que comparaba la España de 1977 con la España actual.

Entre los muchos datos aportados obviamente a mi me llamarón la atención especialmente cuatro: Los relativos a la producción cinematográfica española.

¡Como hemos cambiado!

Y es que mientras en 1977 se producían no más de 60 largometrajes al año, en la actualidad hemos multiplicado esa cifra por 4 (255). Y de igual manera hemos doblado el número de cortometrajes producidos al año (de 104 a 233).

Por contra, el número de cines ha descendido en más de mil. En España en 1977 había 4.874 cines en funcionamiento, mientras que actualmente solo hay 3.855. Al mismo tiempo la entrada se ha ido encareciendo a lo largo de los años pasando de costar 75 pesetas de media (0,45 euros) a costar 8,2 euros (1.537,5 pesetas).

Fotografía que tomé a los datos en la exposición.

MÁS DATOS SOBRE AQUEL AÑO

Profundizando un poco en el tema, he buceado un poco en internet para encontrar más datos “cinematográficos” sobre aquel año clave en la democracia española.

Según un artículo publicado en El Mundo hace unos años, en 1977 se estrenaron 414 películas en nuestro país, de las que 90 eran españolas y 99 eran producciones de EEUU.

Entre ellas un clásico del cine: “La guerra de las galaxias que se estrenó un frío lunes en sólo dos cines en una ciudad como Madrid en la que había 500 salas: en el Real Cinema y el Roxy B, con pases todos los días, en tres pases de sesión numerada (que no continua).

Para el cine español también fue un año histórico porque en 1977 se estrenaron películas tan inolvidables como Ese oscuro objeto del deseo” de Buñuel que le valió dos nominaciones a los Premios Oscar, “Asignatura pendiente” de José Luis Garci, “A un dios desconocido” de Jaime Chávarri o “Elisa, vida mía” de Carlos Saura, mientras Berlanga filmaba la mítica comedia “La escopeta nacional” que se estrenaría el año siguiente.

Tambien apunta el articulo que cada español fue al cine de media seis veces aquel año en el que la película “Mekhanicheskogo Pianino” de Nikita Mijalkov (URSS) ganó la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián.

Por otro lado, según el estudio “El precio de una entrada de cine en España: 1930-2012” podemos saber que de media el precio de las películas de estreno era de 114 pesetas, mientras que las películas en sesión continua valían de media 56,2 pesetas.

Por cierto, ese mismo año en el mes de noviembre, se aprobó oficialmente el decreto 3071 que acababa con la censura cinematográfica en España.

Sigue Leyendo

Producción de cine

10 socios de APPA candidatos a ganar un Goya

Publicado

on

Hace unos días os anunciaba cuales eran las 130 películas optarán a los Premios Goya 2018. Pero hoy, quiero poner el foco en 10 cintas en concreto, aquellas que de una manera u otra están relacionadas con compañeros de APPA (la Asociación de Profesionales de la Producción Audiovisual).

Los socios de APPA candidatos a ganar el Goya a Mejor Dirección de Producción son:

Además, detrás de las cintas candidatas a Mejor Película encontramos a:

Entre las películas candidatas a Mejor Película de Animación a:

Y entre las candidatas a Mejor Documental a:

Sigue Leyendo

Producción de cine

¿Cómo elegir un proveedor de grabación con drones?

No es ninguna novedad el afirmar que el uso de los drones ha ido creciendo en diversas áreas de la actividad económica. En concreto en el mundo de la producción audiovisual cada vez más se tiene en cuenta el uso de una herramienta que tiene enormes virtudes para poder plasmar en imagen la visión de los realizadores y creativos. Pero, ¿tenemos claro como productores que criterios deben de valorarse para la elección de un proveedor de este servicio?

Publicado

on

Hasta no hace mucho tiempo determinados planteamientos de toma de imagen exigían el empleo de helicópteros, cuyo coste de producción era muy elevado, y lo hacían imposible para un gran número de producciones de presupuesto reducido.

La aparición de los drones impulsó la posibilidad real a un coste razonable de acceder a un tipo de imágenes espectaculares que enriquecen cualquier producción, dotandolas de una gran capacidad de impacto y belleza visual. Pero más allá de los habituales planos aéreos descriptivos o “bonitos”, el dron como tecnología, posibilita otro tipo de planos en los que se convierte en una suerte de “híbrido” entre una cabeza caliente, un travelling , un cámara car y porqué no una steadycam incluso (siempre con la prudencia que exige la seguridad y que no permite acercar demasiado a un actor el dron). Las posibilidades son muchas y el creativo audiovisual puede plantear su guión técnico teniendo en cuenta lo que la tecnología del dron puede aportarle.

Asimismo desde la perspectiva de la Dirección de fotografía, la evolución tecnológica del dron ha posibilitado la aparición de modelos específicos que permiten al dron volar con un conjunto de bloque de cámara y ópticas de alta calidad. Poder rodar con una Alexa mini o una Red Epic y unos objetivos buenos, e incluso añadir uno o dos mandos de foco y diafragma es ya una realidad. Esto permite que los criterios de calidad fotográfica (digital claro) no jueguen en contra de una tecnología que nos tenía acostumbrados a cámaras pequeñas integradas o DSRL como mucho, (que sin desmerecer porque han alcanzado cotas de calidad excepcionales), no dejan de estar por detrás de lo que una buena cámara de cinematografía digital y un conjunto de lentes de calidad puede ofrecer tanto para el proceso de grabación, como muy especialmente para  las posibilidades de postproducción y etalonaje.

SOY PRODUCTOR Y NECESITO UN DRON

Llegamos a la cuestión principal de este artículo. Soy productor ejecutivo, director de producción, jefe de producción, o asumo las funciones de seleccionar un proveedor para el proyecto que tengo sobre la mesa. Frente a mí el director/realizador y el DOP han considerado necesario dron para grabar determinados planos detallados en el bonito story que tengo puesto encima de la mesa. Miro en el ordenador mi carpeta de proveedores que me han hecho llegar su información y comienzo a revisar esa información para valorar quién puede ser mi proveedor.

Probablemente la primera consideración para muchos puede ser la cuestión puramente presupuestaria, y caigamos en la tentación de seleccionar los que me ofrecen aparentemente el servicio que necesito y me demandan (lo que significa en primer lugar capacidad de poder volar con el conjunto de bloque de cámara y ópticas que me pide el DOP), al precio más bajo, y si es posible que estén cerca de la localización para evitar pagar desplazamientos, alojamientos y días 0, e incluso ahorrar en dietas.

Pero, ¿realmente estos son los criterios primeros que deben valorarse para seleccionar a un proveedor de dron para la producción que está bajo mi responsabilidad?

El mundo del dron en general, y en concreto para la producción audiovisual; tiene una serie de cuestiones normativas, técnicas y puramente físicas que demandan de la empresa proveedora de este servicio un elevado grado de conocimiento, profesionalidad, experiencia e inversión en I+D que de no tenerse, en la práctica pueden suponer la diferencia entre un trabajo excelente y un desastre absoluto. Como productores podemos suponer los inconvenientes de todo tipo que pueden plantearse si las cosas no salen como estaban planeadas.

Por tanto, desde la experiencia y teniendo muy en cuenta la práctica de la producción audiovisual, me gustaría destacar, en mi opinión, determinadas consideraciones que los productores deberían valorar a la hora de elegir un proveedor de servicio de grabación con drone. Hablamos por supuesto de proveedores profesionales, no aficionados que puedan grabar con un dron y que por tanto no pueden realizar su labor como actividad profesional.

La importancia de una empresa especializada en la producción audiovisual

El avance de la tecnología de los RPAS en diversas actividades económicas no esconde que para cada sector o campo de actividad se hace cada vez más necesaria una especialización tanto tecnológica como humana. Una empresa especializada en la producción audiovisual garantiza una orientación de su I+D y equipo humano a este objetivo. En las pocas empresas especializadas, se pueden ver hasta equipos de hasta tres personas para una grabación de cine o publicidad. Un piloto de dron (que tenga gran experiencia y muchas horas de vuelo), un operador de cámara (que con otro mando mueve el estabilizador y se sincroniza con el piloto para encuadrar en todo momento lo que se pide) e incluso un ayudante/operador de telemetría que verifica los valores del monitorado técnico del dron, especialmente pendiente del rendimiento de baterías. Esta persona entre otras tareas, igualmente se ocupa de la carga de las mismas descargando de este trabajo al resto del equipo que puede estar centrado en la grabación (acción que debe hacerse continuamente para evitar en lo más posible tiempos de inacción del dron, dada la limitación de la tecnología actual de baterías que permite tiempos de autonomía bastante cortos).

Esta especialización en el equipo va en favor del aprovechamiento de la jornada de rodaje, de la eficacia y la eficiencia. Unido a esto, no menos importante la sensibilidad a las necesidades del equipo de dirección. Un equipo especializado “habla cine” y esto facilita enormemente satisfacer las expectativas del plano y proponer incluso alternativas. Cuando se da una comunicación de este tipo el éxito es mucho más fácil de alcanzar.

Resulta en ese sentido, muy útil analizar los clientes de la empresa que estamos valorando, y las producciones en las cuales han desarrollado su labor. Su cartera de clientes y trabajos realizados pueden darnos una medida del nivel de esa empresa, y la confianza previa que me puede o no dar. Por otro lado, la experiencia de la empresa de drones es un valor a considerar en situaciones de rodaje complicadas. Hablamos por ejemplo de rodajes en barco en medio del mar, en zonas complicadas de viento, experiencia en seguimientos en carreteras de vehículos, etc…

Tecnología

De vital importancia para el objetivo deseado es contar con una empresa que invierta en la mejor tecnología disponible y sea capaz de llevarla al límite sin comprometer su funcionamiento adecuado. La diferencia podría resumirse en dos términos fundamentales: Seguridad y Calidad. Es un sector relativamente nuevo y en continuo desarrollo, y no nos engañemos, la calidad y la seguridad tiene un precio. No existen medias tintas. La inversión en buenos drones y sus componentes es necesaria, al igual que la capacidad de afinar con conocimiento y experiencia la tecnología para extraer lo máximo de ella. Igualmente los mantenimientos preventivos y sustitución de piezas garantizan el mejor estado del dron para su cometido. Los sistemas de seguridad y electrónicas de control también son claves en la estabilidad funcional del equipo y en capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia.

La inversión en la tecnología no solo del dron sino de la estabilización es fundamental. No es fácil levantar con un dron una cámara Alexa con una óptica, (pongamos unas Ultraprime) y uno o dos mandos de foco y que la imagen sea perfectamente estable y pueda cumplir con el movimiento de plano exigido. Siempre recalcar que la mejor tecnología y su optimización redundara en la seguridad, elemento clave que ninguna empresa de dron puede descuidar.

Otra consideración de interés es valorar el número de juegos de baterías que la empresa pone a disposición de la producción. Es un elemento caro que exige a la empresa una fuerte inversión pero que asegura un mayor rendimiento en rodaje. No podemos olvidar que en un dron de cine con pretensiones (es decir hablamos de modelos destinados para cámaras de cinematografía digital que levantan pesados bloques de cámara) con plena carga puede volar entre 9 y 14 minutos en función del modelo, peso total con la carga y la influencia de las condiciones atmosféricas y de altura. No se puede pretender que la empresa de drones tenga un número elevado de juegos de baterías, pero si las suficientes para asegurar un ritmo de rodaje con las menos interrupciones posibles (complementario al proceso de carga de baterías continuo que realiza el operador de telemetría). Redundando en este tema es importante no dejarse llevar por los datos aparentes que a veces publicitan algunos proveedores, donde se asegura poder volar una cantidad de minutos elevada con un determinado dron, cuando se están dando datos poco prácticos, ya que se trata de una estimación del dron sin carga. Es decir, sin estabilizador ni bloque de cámara-óptica, lo cual es absurdo para calcular el tiempo de cada vuelo real. Como último elemento interesante a valorar es la posibilidad de transmisión del dron de señal en HD que posibilite su visionado tanto para el vuelo y operación de cámara, como para el cliente, lo que permita una adecuada monitorización del trabajo de dron. No nos equivoquemos; mantener un nivel tan alto exige mucha inversión y por tanto esto repercutirá en las tarifas. La calidad se paga.

Consideraciones normativas y trámites legales

Tras la ley 18/2014, se estableció el marco regulador para regulatorio para el uso de drones (RPAS-Sistemas de aeronave no tripuladas operadas por control remoto) para tareas profesionales o de investigación. Las empresas operadoras deben registrarse en AESA, los pilotos deben tener un Título Oficial de Piloto de RPAS,(con un certificado médico aeronáutico tipo II), seguro de responsabilidad civil, registro de matrícula y documentación de las aeronave. La normativa actual en España prohíbe volar el dron con una altura máxima de 120 metros y una distancia máxima de 500 metros, no se puede volar de noche y a 8 kilómetros de cualquier aeródromo o aeropuerto (y además tener muy en cuenta y estudiar zonas consideradas como prohibidas para el vuelo). Además está prohibido volar en núcleos urbanos, ciudades o aglomeraciones de personas al aire libre.

Una empresa profesional por supuesto debe tener en cuenta la normativa y cumplir en todos sus puntos. El cumplimiento con la ley de cara a la producción, garantiza que no te puedan parar un rodaje por estar en zona no permitida. La responsabilidad y posibles sanciones va a recaer en la empresa de drones eso quede claro, pero no es agradable que te alteren el plan de trabajo y por tanto el presupuesto porque la empresa proveedora no haya hecho un previo estudio (o en el peor de los casos haya pasado de hacerlo). Además de este estudio debe tramitar una comunicación a AESA de dicho vuelo con la suficiente antelación, (lo que en ocasiones obliga incluso al pago de un seguro complementario a la petición de vuelo por parte de la empresa de drones).

La tramitación de permisos de vuelo debe correr por parte de la empresa proveedora, lo que no exime a la productora de pedir sus correspondientes permisos de rodaje a la administración correspondiente, donde deberá indicar que se va a usar dron, (al igual que se comunican las localizaciones, los demás elementos técnicos a emplear y zonas destinadas a ocupar con los camiones de rodaje).

En este próximo año 2018, se espera vea la luz una nueva ley que permita volar en centros urbanos, rodar de noche y eliminar parte de las limitaciones que están impidiendo muchas veces que las empresas proveedoras puedan cumplir con las peticiones de los clientes. Esperemos llegue pronto el nuevo marco regulador y veremos el nuevo escenario que nos plantea.

Por cierto, fuera de nuestras fronteras se dan una serie de complicaciones que dependen en primer lugar de la existencia o no de leyes reguladoras, y por tanto de los trámites legales a realizar en cada país y sus limitaciones para el vuelo del dron. También es muy importante a nivel logístico la existencia de acuerdos ATA o no con los países a los que se viaja con los equipos, lo que incide directamente en mayores o menores complicaciones aduaneras. El desplazamiento, cuando es por avión, siempre es un tema complicado. Especialmente el tema de las baterías exige muchas veces de emplear aviones de carga para su transporte o contactar en los países, (si existen claro) de proveedores de este material. En ese sentido es muy necesario un trabajo coordinado entre la productora, la empresa de drones y las empresas service en los países en que se va realizar el trabajo para que no nos encontremos con problemas sobre el terreno que afecten a la producción. Igualmente es necesario la tramitación de un seguro que cubra la actividad de vuelo con dron a nivel internacional.

Consideraciones sobre Meteorología y otros condicionantes físicos

Por desgracia, la grabación con dron tiene un primer condicionante que no afecta en igual medida a otras tecnologías destinadas a la actividad de grabación. Hablamos de los factores de tipo meteorológico que pueden dar al traste con una jornada. En esto ninguno tenemos escapatoria; si llueve de forma mínimamente considerable o hay un viento excesivo resulta imposible volar con el dron. Un adecuado estudio de las previsiones de tiempo siempre es necesario en cualquier rodaje, pero si se plantea grabar con dron esta exigencia es aún más necesaria.

No obstante, la tecnología empleada en cada empresa de drones y el nivel de experiencia y pericia en pilotaje puede suponer la diferencia de poder rodar con vientos de una determinada velocidad con resultados buenos.  Se supone generalmente que rodar con vientos cuya velocidad sea superior a 40-45 km/h ya es una situación problemática. Igualmente rodar en mar con rachas de viento puntuales pueden ser situaciones de riesgo a evaluar.

Como productor debo tener en cuenta la experiencia y el consejo de la empresa de drones ante una situación puntual no esperada de viento. En ocasiones hemos podido superar esos límites tras un estudio “in situ” de la situación y evaluando nuestro equipo y necesidad del plano. En ese sentido hay que entender que una aeronave tiene sus limitaciones físicas y los profesionales son los que realmente saben hasta donde poder llegar y que la realidad se impone en última instancia a los deseos creativos.

El primer riesgo, y el más importante, evidentemente puede ser el riesgo para el equipo humano y en segundo lugar la integridad del dron y el equipo de cámara. En tercer lugar la estabilidad de las imágenes proporcionadas puede verse comprometida, y en ese sentido es muy importante la tecnología de estabilización que emplee el dron. Como en todo hay niveles en cada tecnología y sus límites. Cuando la estabilización es pobre cualquier mínima racha de viento puede convertir la imagen grabada en una tortura visual que requiera de estabilización posterior en postproducción para conseguir “algo mínimamente aceptable”. Por tanto es muy importante que la empresa de drones invierta en esta estabilización porque el objetivo es conseguir planos que cumplan con lo deseado tanto en contenido como en forma.

Otras consideraciones a tener en cuenta son la altitud, la temperatura y grado de humedad ambiental. Estos factores, unidos a los anteriormente descritos, afectan al rendimiento del dron y a su estabilidad y autonomía. Por ejemplo el rendimiento de un juego de baterías puede variar mucho según las condiciones expuestas así como la propia operatividad del dron.

Por tanto es muy de valorar la experiencia de una empresa en estas cuestiones, porque estas situaciones pueden darse y es bueno conocer cuáles son los límites y justificaciones ante una situación problemática desde el punto de vista meteorológico o físico que condicione mi rodaje.

Conclusiones

Seguridad y calidad. Los dos parámetros que deben guiar la elección de nuestro proveedor de dron. Ambas cuestiones dependen como hemos visto de un conjunto de virtudes basadas principalmente en la especialización, I+D y experiencia. En última instancia se trata de tener confianza en un proveedor. De que su trabajo, (seguro y de calidad), va a contribuir al éxito de mi producción. Bajo esta perspectiva el invertir un poco más en esta partida presupuestaria, por la elección de un proveedor en detrimento de otro que me ofrece en conjunto un presupuesto menor pero con menos garantías, debe verse como una ventaja. La seguridad de conseguir un resultado excelente en calidad del servicio y que además no comprometa la seguridad para las personas y equipos que dependen de mi gestión, ni mi plan de trabajo y el presupuesto estimado; al final resulta una virtud económica.

Sigue Leyendo
Publicidad

Facebook

Newsletter

Lo más leido