EN LAS REDES

Producción de cine

“Es una gran satisfacción ver lo que hemos logrado con Cinepapaya en tan poco tiempo”

Inma Cañada, CMO y fundadora de Cinepaya

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Tras haber desarrollado varias startups en España, hace unos años Inma Cañada decidió dar el paso y saltar a Perú para poner en marcha una incubadora de proyectos atraída por las ventajas que el país ofrece a los emprendedores: un mercado mucho más virgen que el Español y sobre todo mucho menos regulado para empezar nuevos negocios. Fruto de esta iniciativa surgió en el año 2012 Cinepaya, que en apenas cuatro años se ha convertido en el portal de cine por excelencia en Latinoamérica, facturando más de diez millones anuales, y que día a día no deja de expandirse por el resto del mundo. Con motivo de su desembarco en España, me reúno con ella para conocer más sobre su modelo de negocio.

¿Cuál es el origen de Cinepapaya?

En origen, nuestra intención era desarrollar una especie de Netflix para Latinoamérica. En ese momento Netflix todavía no estaba en la región así que nosotros empezamos a trabajar en este nuevo proyecto de VOD en el año 2011, y llegamos realmente a empezar a desarrollarlo, pero de repente un día nos levantamos y vimos en el periódico en grandes titulares «Netflix lanza su servicio en Perú en septiembre» y plof ! Es cierto que era un negocio que tenía una barrera de entrada muy grande, que es la solvencia económica que necesitas para alcanzar grandes acuerdos con las majors y las distribuidoras, pero bueno ahí andábamos y habíamos hecho grandes avances hasta la fecha. Pero competir con Netflix la verdad es que se nos hacía prácticamente imposible con nuestras limitaciones y decidimos virar rápidamente.

Nosotros justamente en ese momento habíamos lanzado una plataforma en paralelo, que era Cinepapaya, pensando en atraer tráfico de cara al lanzamiento del otro proyecto. Y vimos que empezaba a subir orgánicamente en tráfico porque era la única plataforma que tenía toda la información de cartelera a nivel nacional en Perú, con los horarios realmente fiables y actualizados constantemente. Esto nos empezó a dar tráfico y pronto nos hizo pensar, ok, tenemos la información de las carteleras y tenemos la relación con los exhibidores, y ellos a su vez no están vendiendo online, vamos a desarrollar una aplicación para la venta de entradas. Y ahí, en el año 2012, fue cuando empezó de verdad Cinepapaya.

A partir de ahí ¿Cómo fueron los primeros pasos de Cinepapaya?

Bueno, a partir de ahí empezamos a participar en concursos para startups a nivel de Latinoamérica y a tratar de levantar fondos. Por suerte entramos en Wayra, fuimos miembros de la primera generación, y esto supuso mucho para nosotros, sobre todo al poder contar con ese sello de calidad que nos permitió llamar y abrir muchas otras puertas. Más tarde ganamos Startup Chile y fuimos finalistas de Intel Challenge y en The Next Web, y eso un poco nos puso en el mapa a nivel de Latinoamérica.

Nosotros siempre pensamos iniciar operaciones en Perú, Colombia y Chile simplemente porque cuando emprendes en un mercado como el peruano en seguida tienes que mirar hacia afuera para ver cómo amplias ese mercado, y naturalmente lo primero era pensar en la región andina, y luego nos fuimos cada vez volviendo más ambiciosos sobre todo cuando vimos que podíamos ser competitivos.

A fin de cuentas ofrecemos un producto de calidad, que responde no ya a los estándares de calidad a nivel local o regional sino netamente global. Esto nos ha permitido crecer y a día de hoy estamos en 27 países con contenido. 24 en Latinoamérica y además España, Portugal, Nigeria, Sudáfrica, Malasia, y desde hace apenas unos días también en Dubai.

¿Cómo os ha acogido la industria?

Nos está recibiendo muy bien la industria por una razón: esta industria no es una industria tecnológica. Su negocio es la exhibición en sí, pero todos tienen una necesidad de venta online porque es la tendencia del consumo. Cada vez el usuario consume más a través de aplicaciones, a través de sus teléfonos móviles, a través de sus ordenadores, por tanto es una necesidad para todos los cines.

El tema es que detrás de la venta online hay mucha más tecnología detrás de lo que a primera vista parece. Y para estas empresas su core business no es la tecnología. Su core business es la exhibición, incluso para las grandes cadenas, y no acaban de entender bien la tecnología. Nosotros somos la solución para todas estas cadenas de cine y pequeños exhibidores. Por eso les ofrecemos dos servicios. Por un lado nuestra plataforma, que funciona como un agregador, y por otro lado, si lo prefieren, una aplicación de marca blanca que ellos pueden implantar en sus propias plataformas si no quieren estar en un espacio común donde también están sus competidores.

De lo contrario, ¿Qué otra opción tienen las cadenas? Lanzarse a desarrollar su propia tecnología, o mejor dicho tercerizar el desarrollo de esta tecnología, con el elevado coste que esto supone. A fin de cuentas, pagan por hacer un recorrido que nosotros ya hemos hecho, pero además con una gran diferencia, y es el inconveniente de que en poco tiempo esa tecnología estará obsoleta y ya no estará al día ni en diseño ni en nuevas funcionalidades. Por el contrario, nosotros actualizamos continuamente, prácticamente todas las semanas lanzamos alguna actualización, por lo que nuestros clientes siempre tienen una aplicación actualizada con la última tecnología.

Imagino además que otro activo importante de Cinepapaya es la información detallada que tenéis sobre los usuarios de vuestra plataforma.

Nosotros seguimos todo lo que hace el usuario. Sabemos qué revisa, qué compra, qué le gusta… Tenemos muchísima información del usuario, primero por el contenido que consumen y segundo por sus hábitos de consumo (qué cine visitan, a qué horarios, etc.) de forma que podemos impactar con acciones de marketing a estos usuarios de una manera mucho más concreta. Por lo tanto la tasa de efectividad es muy superior. Y toda esta información también lo ponemos al servicio de nuestros clientes, cines y distribuidoras, a la hora de publicitarse con nosotros. De forma que la oferta de Cinepapaya se convierte en una oferta yo creo que imbatible.

¿Cuáles son vuestros principales competidores?

Ahora mismo en Latinoamérica no tenemos competidores. A nivel mundial si hay otros players. Por ejemplo «Fandango» inventó el negocio y está muy bien posicionado en EEUU. Sin embargo ya estamos conversando con ellos, porque el negocio del cine está creciendo en los mercados emergentes pero está estancado en EEUU. Hace unos años el 70% del revenue de las distribuidoras venía de EEUU y el 30% de fuera, pero ahora esto se ha invertido.

Están mirando otros mercados, están mirando hacia afuera, y no te digo que en algún momento no puedan venir, pero a día de hoy en la región nosotros estamos bastante bien posicionados y somos líderes. Y luego en otros países, hay competidores pero el mercado está muy atomizado, hay uno o dos players locales, como podría ser el caso de España. Y es ahí donde creemos que podemos llegar con una solución muy buena a nivel tecnológico.

En estos años ¿Cuál ha sido el principal reto al que os habéis tenido que enfrentar?

Mira, más allá del levantamiento del capital, el principal reto es vivir pensando en algo 24 horas al día. Un emprendedor no desconecta y eso es un poco difícil a veces. Pero vamos, principalmente el principal reto es levantar fondos, buscar recursos para poder seguir creciendo al ritmo que podemos hacerlo y mantener esa velocidad de crecimiento. Por contrario, la principal satisfacción es el haber crecido tanto en tan poco tiempo. Nosotros empezamos en el año 2012 y a día de hoy ya estamos en 27 países con contenido y en 5 países con ventas, y tenemos una proyección de crecimiento brutal. Y la verdad es que es una gran satisfacción ver lo que hemos logrado en tan poco tiempo.

¿Por qué diferencias países con contenido y países con ventas? ¿A qué te refieres?

Nosotros cuando entramos en un mercado nuevo entramos siempre primero con contenido hasta que tenemos una masa crítica importante de seguidores. Nos resulta mucho más fácil ir a un cine y decirles «¿sabes qué? nosotros tenemos medio millón de usuarios y 100 mil visitas al día en esta página web, y toda esta gente busca cine y consume cine. Te ofrecemos una ventana nueva de ventas». Es un argumento mucho más sólido que decir, vamos a entrar en el país directamente a vender. Es verdad que ahora si podemos hacerlo, pero porque ahora ya tenemos un nombre y podemos ir a una cadena y decirles «nosotros vamos a entrar en la región, vamos a ser un player importante, te ofrecemos todo esto». Pero hasta ahora hemos ido construyendo nombre, hemos ido construyendo una reputación y bueno, esa era la manera de entrar, esa era la estrategia de entrada.

¿Qué estructura tenéis ahora mismo?

Cinepapaya ahora mismo lo forma un equipo de más de 60 personas. Tenemos una oficina en Colombia, vamos abrir oficina en Argentina y el resto estamos en Perú. Por otro lado tenemos personas que generan contenido local en otros países que se dedican a generar contenido local.

Sin duda el departamento de contenido es vital en nuestro proyecto, junto al departamento de desarrollo. Pero en realidad todas las funciones son importantísimas. Otra de las áreas importantes es atención al cliente que tiene una responsabilidad muy importante, porque parte de nuestro éxito está en la obsesión que tenemos con la excelencia de la experiencia del usuario. Hacemos todo lo posible para que esa experiencia sea diez tanto para los usuarios finales como para los cines. Y trabajamos en ello 24/7.

Acabáis de aterrizar en España…

Si, este año vamos a hacer un ingreso fuerte en España, estamos conversando con diferentes actores, y vamos a ampliar bastantes nuestras operaciones allí. Por parte de las distribuidoras hay mucho interés de que entremos en España porque creen que podemos aportar mucho a la experiencia de ir al cine, y a ellos lo que les interesa es mejorar esa experiencia para subir las taquillas. En ese sentido hemos recibido muy bien feedback y mucho interés para que entremos en España, creemos que hay una oportunidad, asique vamos a ir como siempre pisando fuerte.

Hablemos de la parte económica ¿En qué se basa vuestro plan de negocios?

Este negocio tiene tres patas. Una es el porcentaje que nosotros le cobramos al usuario que ronda más o menos del 5 al 7%, que es un markup que se le pone por encima del ticket y que se cobra directamente al usuario. Otra es la parte de publicidad. Nosotros ofrecemos plataformas donde precisamente las distribuidoras pueden hacer campañas de sus películas pero además a nivel regional porque nosotros tenemos presencia a nivel regional. Más allá de nosotros, hay pocas o ninguna opción a nivel regional para hacer campañas de lanzamientos de nuevas películas. Y luego hay una tercera pata que pasa por paquetes de entradas, productos como gift cards, todo alrededor de la venta de entradas de cine.

Hemos empezado por la primera, que es la comisión pura y dura, y ahora tenemos ya un tráfico suficiente como para ser atractivos y poner en marcha la pata de advertising, y de hecho ya estamos llegando a acuerdos con algunas distribuidoras y empresas de consumo masivo. Para las primeras somos la plataforma ideal para campañas regionales porque nuestro público busca cine y consume cine. Para las segundas tenemos un nivel de conocimiento del usuario que permite una segmentación según perfiles, que garantiza el impacto al público deseado. Aunque en verdad en nuestras apps no queremos hacer publicidad masiva, cuidamos mucho la experiencia de usuario, y tenemos restringidas mucho las categorías. Solo estamos haciendo campañas para promocionar películas o cosas directamente relacionadas al cine que puedan interesarles a nuestros consumidores. No queremos que sea una aplicación de publicidad. Ese no es nuestro objetivo. Nuestro objetivo es vender cine, y tener una aplicación que sea de «descubrimiento del mundo del cine» para el usuario. Además se vienen nuevas actualizaciones del app que la van a hacer más social, que la van a enriquecer en cuanto a contenido, y queremos cuidar mucho la experiencia del usuario y no desvirtuarla.

Por cierto, desde vuestra experiencia ¿cómo es el público peruano?

Respecto a los espectadores peruanos hay muchas contradicciones. Una de ellas es que son muy sensibles al precio, se nota mucho cuando hay promociones, el día del espectador, etc, pero por otro lado aprecian un buen servicio y están dispuestos a pagarlo. De ahí el tema de nuestra comisión. Si reciben un buen servicio, si la experiencia es excelente, también están dispuestos a pagar por esa excelencia. En Cinepapaya tenemos la suerte de que cada año nos visita un equipo de estudiantes de postgrado de Harvard para que hagan un caso de estudio, y una de las conclusiones a las que han llegado es que si podemos añadir más y mejor experiencia de usuario, por ejemplo que compres las palomitas y te las lleven directamente a la sala sin tu moverte, puedes empezar a subir ese porcentaje y la gente lo paga contento. Me refiero, siempre que haya un beneficio de calidad asociado al servicio están dispuestos a pagarlo.

Por otro lado, vemos que el espectador peruano tiene ganas de consumir producto peruano. Lo hemos visto con «Asu Mare» y «Asu Mare 2» que ha reventado la taquilla. Está clarísimo que la gente está orgullosa de sus productos, y tiene ganas de apoyarlos con su consumo. Y fuera de eso sabemos que la taquilla en general depende completamente de los estrenos. Es decir, yo puedo regalar una entrada pero si es una película mala o que no está en candelera, aunque me la regalen no voy a ir. Por otro lado, el peruano está súper acostumbrado al cine comercial de Hollywood. Más allá de eso, llegan otras películas y duran solo una semana en cartelera. La cercanía del país con EEUU se nota mucho e influye en muchos aspectos del consumo, incluido el cine.

Por último, ¿todavía nos da miedo pagar servicios online?

Es indudable que las cifras van mejorando. El eCommerce crece todos los años y seguirá creciendo porque es lo natural. Pero la barrera todavía existe. El miedo a poner una tarjeta de crédito en una web o en una app todavía está ahí y es algo con lo que nosotros luchamos todos los días con comunicación y con unos sistemas súper seguros. Pero ahora mismo ya tenemos la ventaja de ser conocidos y eso es un sello de garantía que ayuda a romper ese temor. Sin embargo hay que seguir trabajando en esto y hay que seguir ayudando a la gente a confiar sobre todo en nuestra marca, que es sobre lo que nosotros podemos responder, y eso básicamente se hace con comunicación.

Licenciado en Comunicación Audiovisual, Master MBA y Master en Administración de Industrias Culturales. A lo largo de mi vida laboral he participado en la producción de diversos proyectos audiovisuales de televisión, publicidad, video digital y cine tanto en España como en Reino Unido, Perú y México. Desde 2018 trabajo en el departamento de producción de Morena Films (Madrid).

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Producción de cine

[Conclusiones de las Jornadas AECINE 2023] Productores y exhibidores: encuentros y desencuentros.

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Con el objetivo de buscar un acercamiento entre productores y exhibidores, la segunda de las jornadas profesionales anuales organizadas recientemente en la Academia de Cine por la asociación española de productoras independientes AECINE contó con la participación de los productores Álvaro Longoria (Morena Films) y Kiko Martínez (Nadie es perfecto), junto a los representantes de algunas de las mayores cadenas de exhibición: Álvaro Postigo de MK2, Agustín Llorente de Kinépolis, Víctor Anaya de Unión Cine Ciudad y Enrique González Macho, de Renoir

Un encuentro que arrancaba rompiendo el mito de la cuota de mercado del cine español y celebrando que este año se encuentre por encima del 20%, pero con la pregunta en el aire sobre la saturación de estrenos en salas y la posible limitación del número de salas a las que pueda acceder cada estreno. Algo sobre lo que no todos estaban de acuerdo.

Mientras algunos exhibidores achacaban esa saturación a la falta de selección por parte de los distribuidores, los productores se referían a la necesidad de estrenar debido a motivos de diferentes regulaciones, cumplimiento de obligaciones temporales para mantener subvenciones que dependen de una fecha, etc. Unos pensaban que al final, el mercado se autoregula, y los exhibidores remarcaban el alto coste que supone tener abiertas las salas en proyecciones sin apenas público.

Se habló también de la posibilidad de reducir el número de pases en determinadas películas, de la necesidad de buscar la ventana óptima para cada título, de la posibilidad de ajustar los precios de las entradas según los títulos y, sobre todo, y de fomentar un mayor y más directo diálogo entre productores y exhibidores; así como de la importancia de la promoción. La necesidad de que el talento se comprometa en las campañas y de que el cine español tenga una mayor presencia en los medios de comunicación.

Una jornada no exenta de debate, pero que puso de manifiesto el interés de todas las partes por lograr un entendimiento en aras de un objetivo común: hacer que el público vuelva a las salas de cine.

PRINCIPALES CONCLUSIONES

Pablo Nogueroles, de Beta Fiction, responsable de moderar la segunda jornada, comenzaba rompiendo una lanza por el cine español. “Hay que romper el mito de la cuota de mercado del cine español, que este año está en récord, con un 21%. De hecho, muy pocas veces ha estado por encima del 20% y respecto al año pasado ha subido un 63%. El cine español está funcionando y muy bien, mientras que el americano no tanto. Y hay que  romper  una  lanza  a  favor  de exhibidores que exhiben cine español.

Continuaba lanzando la primera pregunta: “Avanza la recuperación, lentamente, pero estamos recuperando. El número de estrenos, todos los países del entorno bajan menos España, que tiene 93 películas más. ¿Hay demasiados estrenos en las salas? En Francia, por ejemplo, existe una limitación a la hora de estrenar en un número determinado de salas… Y más aún, ¿las salas deben quedarse solo para cine o también para otras cosas?

Álvaro Postigo, de Mk2 arrancaba con una respuesta clara “Sí, hay una labor que deberían estar haciendo los distribuidores de selección, estamos estrenando demasiadas películas. La referencia es 2022 respecto a 2019, antes de la pandemia, que ya fue un gran año con una presión de estrenos importantes. Estamos con 90 títulos más este 2022, eso hace que no todos los estrenos se puedan comunicar bien, no todos se pueden publicitar y promocionar bien, y los exhibidores lo notamos, son muchos títulos que hacen recaudaciones que no nos permiten protegerlos.”

Álvaro Longoria, de Morena Films hablaba de su propio ejemplo: “En los últimos meses hemos estrenado En los márgenes que ha ido bien, Cerdita que no ha ido tan bien, Reyes contra Santa que no está yendo excesivamente bien. Al final esto ocurre porque los productores y plataformas quieren que las pelis se estrenen en salas por diferentes regulaciones, subvenciones que dependen del estreno en salas… Esto hace que haya unas 160 películas obligadas a hacer un estreno en salas, independientemente de que sea un negocio o no. Hay una inflación de títulos que muchos no ganan dinero y lo saben, pero les obligan. La administración siempre va por detrás, el ICAA especialmente. No están al día en un mercado que cambia a toda velocidad. Para muchos. los cines son una plataforma de marketing, favorecen que una peli tenga repercusión, cuando estrenas directamente un original en plataformas no tiene la misma repercusión que cuando lo hace en salas. Cuantas más opciones mejor.”

Agustin Llorente, de Kinépolis, replicaba avanzando en razones empresariales “Si hay muchos títulos o no, lo decide el público. Tenemos un problema de costes estructurales muy grande, poner títulos en salas con 6 personas nos cuesta mucho, calefacción, luz… para recaudar 30 o 40 euros en algunas sesiones. Debemos trabajar en racionalizar un poco el mercado para hacerlo sostenible para todos los actores de la cadena. Entre los exhibidores hay cierta presión para poner los títulos, pero luego no vienen acompañados de un plan potente de marketing y comunicación, la gente no es consciente de los títulos que hay en el mercado, o no saben si se estrena en plataformas o en cine, hay mucha confusión y nos encontramos con títulos con recaudación muy baja que nos hacen entrar en pérdidas.”

El fundador de Cines Renoir, Enrique González Macho, se mostró contundente. “Lo primero es distinguir entre estrenar y poner películas en cine. Uno de los problemas es que se hacen demasiado pases de películas que no son estrenos, que por otro lado se incrementaron por la necesidad de las salas durante la pandemia porque había que exhibir algo. Se habla de estadísticas en cine, pero todas están falseadas: de 137 películas alemanas por ejemplo sólo se han visto 2, se han puesto por razones ajenas a criterios de exhibición, lo que desvirtúa los datos. Hay una gran desazón dentro del sector por todos los impedimentos, impuestos o voluntarios, es una situación confusa. La nueva modalidad de las plataformas, ha cambiado todo. Los españoles van 2,2 veces al cine al año. No es una práctica excesiva. Si el camino lo enrareces, son héroes cuando van a ver una peli al cine. En la percepción del público de lo que es una peli o un telefilm hay un despiste general. Hemos perdido (y tenemos la culpa la exhibición) el poder de comunicación con el público. Si una persona mayor no usa internet, ¿dónde ve la cartelera si no se publican?, no saben cómo ir al cine. Tenemos un sector mayor que no está yendo al cine porque es más fácil darle a un botón y ver el cine de La 2.”

Por su parte, Víctor Anaya de Unión Cine Ciudad puso sobre la mesa el detalle lanzando una reflexión a los productores y distribuidores “Está claro con los números que sí hay demasiados estrenos, pero hay que bajar al detalle. Cuando se estrenan las películas grandes tienen su sitio, “A todo tren” por ejemplo, no tendrá ningún problema con el número de salas de estreno, pero las películas medianas que se han multiplicado por 8 ó 10 son las que tienen problemas. Esas películas medianas, normalmente están destinadas a unos cines en concreto (cines de centro con pocas salas) y es imposible atender todos esos estrenos cada semana. Hay empresas (productoras o distribuidoras) que cuidan sus películas, y hacen un seguimiento, posicionamiento, acuerdos con el cine… pero hay otras que estrenan por estrenar o por cumplir contratos con plataformas o subvenciones. Incluso te cambian la fecha la semana antes, esta semana hay 16 estrenos así que la paso a la semana que viene que hay 12, te dicen. Y la misma persona que nos vende esa película nos está vendiendo la siguiente y la siguiente…”

El productor Kiko Martínez, de Nadie es perfecto, iba más allá: “El mercado se regula solo, los datos son obvios, hay muchas películas. He trabajado con plataformas, pero el marketing y posicionamiento de una peli estrenada en salas no tiene color. Recuperar la sala como lugar prioritario, te da prestigio. Quizá debemos hacer una reflexión de qué tipo de pelis hacemos, qué tipo de público va al cine. No es el mismo que ve una peli en una plataforma o en una sala la misma peli. Recuperar el público joven para las salas. “

A lo que González Macho apostillaba con un ejemplo: “Este último miércoles decidimos morir por la patria porque jugaba España, y sorprendentemente ha sido un día de espectadores igual que los demás. El problema es que antes eran 10 y ese día bajaba a 4 y ahora son los mismos 4.”

Sobre la regulación de las ventanas

“Los productores nos adaptamos al mercado siempre.” Declaró Álvaro Longoria – “Hay una desconexión entre los cines y los productores, nunca lidiamos con los cines, son una opción, pero nunca planteas el negocio únicamente como explotación en cines. Cuando hablamos de plataformas o regular la ventana hay que tener cuidado: si regulas la ventana, que parece lo obvio y fácil, que todos los estrenos tengan 40 días, no parece lógico para pelis de una semana. “Reyes contra Santa” se estrena en Prime Video en Navidad, pero si le decimos que espere a estrenar 20 días después te dice que no la hace. Hay que desintermediar.” Y más tarde concluía: “Cuando vamos a estrenar en salas no hay forma de monetizar lo que se va a hacer en cines. Por eso hay que buscar la ventana óptima para cada película. Un documental no puede tener una ventana de 4 meses, pero una como “Campeones” sí. Necesitamos un modelo más flexible, con opciones diversas.”

Víctor Anaya contestaba: “Somos el último eslabón de la cadena, cuando ponemos una película vuestra nos la creemos y la hacemos nuestra. Hay muchas películas todas las semanas y tenemos que elegir, y la que ponemos, creemos que es la que va funcionar. Y destinamos la comunicación y los recursos del cine a darla a conocer. Da igual que sea grande o pequeña. Tiene que haber una ventana. La experiencia del cine no se puede cambiar con nada. Liturgia. El problema es que tenemos mucha presión de las distribuidoras cada una queriendo estrenar sus películas. En la pandemia había una película española que tenían dudas si estrenar en cine o no (Padre no hay más que uno 2), ya que tenían una oferta por llevarla directamente a una plataforma y pensaban que no tenían el apoyo de los cines. Las productoras de la película organizaron una reunión por zoom con todos los exhibidores españoles. Nos contaron sus miedos y la oferta que tenían, pero querían estrenar en cine, aunque tenían muchas dudas. Les ofrecimos nuestro apoyo incondicional si estrenaban en cine, además de una continuidad de la película y finalmente la película se estrenó en cines (haciendo más dinero que la anterior) y después de una ventana, en la plataforma.

Álvaro Postigo se mostró firme defensor de las ventanas: “es muy urgente, es parte del problema. El caos en el que estamos tiene mucha culpa del problema de taquilla. Debemos sentarnos a negociar en una mesa donde todos los agentes del sector se sienten en igualdad de condiciones. En esa mesa queremos al ICAA como árbitro. Es importante volver al status quo que se rompió con la pandemia. Las plataformas no son un enemigo, son una forma más de TV con la que no tenemos problema en competir, la exhibición tiene peculiaridades y necesita esa ventana. Y hay muchísimo desorden en la comunicación de los estrenos… es más importante esto que el número de estrenos.”

Y Enrique González Macho puntualizaba con contundencia: “sobre las plataformas hay que distinguir, lo que significan y están haciendo. Con las televisiones tradicionales, una película se veía más cuanto más se hubiera visto en cines, ahora eso no cuenta. La película “Roma”, fue un estreno pequeño en cines, pero si “Roma” la llega a hacer un vietnamita y no quién la hizo, no va nadie a verla. Las plataformas las llevan financieros, no cineastas. En todas las crisis que hemos vivido, como la del vídeo, al menos estaba detrás gente del cine. Los que llevan las plataformas son los que tienen los dineros y no tienen nada que ver con esto, y cuando deje de dar dinero, se dedicarán al cultivo del champiñón en el Alto Aragón. Cuando no hay gente de cine detrás es muy difícil entender este mundo. Ahora lo llevan analfabetos cinematográficos. Los streaming terminarán siendo nuevos canales de TV. No iba a haber publicidad, pues ya hay publicidad y cada día más. Y habrá programas patrocinados. Pero habrán hundido todo un sector que tenemos una consideración con el cine que ellos no lo tienen. Ventanas por supuesto que sí. Me indignan que sean ellos los que nos impongan las ventanas. “8 apellidos vascos” se ha puesto 23 veces en TV y la 24 hará más audiencia. Como pasa con “Pretty Woman”. Efecto perverso de las plataformas, que pagarán muy caro ellas mismas, se han cargado el star system que es lo que mueve a la gente. Nadie sabe ahora quién la ha dirigido o actuado en una determinada película.”

Agustín Llorente, de Kinépolís defendió también el modelo tradicional de ventana como un efecto multiplicador de un buen estreno en cines. “Pero la gente no sabe lo que se estrena, ya no se habla de cine y es culpa de todos. Se ha dejado de hablar de “cine en el cine”. Hay pocas noticas hablando de nuevos estrenos de películas en cines, y en la mitad de ellas el titular es para decir cuándo se pueden ver en plataformas, lo que incentiva a la gente a esperar a su estreno en casa. Las ventanas son un componente económico importante, como exhibidores damos un porcentaje importante de la taquilla y en contraposición recibimos una peli hecha por unos productores estupendos, un producto muy bueno, unas campañas de marketing para dar a conocer las películas al público y una exclusividad para su explotación en cines. Y sin embargo las ventanas han volado, pero se nos pide como contraprestación por menos un precio más alto. Es un modelo decreciente para nosotros. La contribución que pagamos se reduce conforme la película lleva más semanas en cartel, pero con la reducción de las ventanas la vida media de las películas se ha reducido, lo que se traduce en un incremento indirecto del precio que pagamos por las mismas. No nos sobran los márgenes, apelo a la solidaridad y racionalidad de todos los actores del mercado.

Kiko Martínez apostaba por la flexibilidad y por el contacto directo con los exhibidores “He tenido algunos éxitos en taquilla y me ha ido bien con las plataformas, pero es incomparable la repercusión de un estreno en salas éxito. Antes las distribuidoras adelantaban el dinero, y ahora cuesta más. La clave de la ventana es la flexibilidad. Con el retorno actual en taquilla es difícil para el productor decir que no a determinadas ventanas. Deberíamos tener claro qué tipo de público va a las salas, cómo trabajar las campañas de promoción y marketing. Una peli que ha tenido éxito en cine va mejor en las plataformas. Además, el boom de las plataformas que hemos vivido se ralentizará, por tanto, hay que recuperar la ventana de las salas y tener más contacto con los exhibidores.”

Álvaro Postigo concluía “Disfrutar de la experiencia de la sala, mentalmente es muy sano. La exhibición siempre ha pensado que éramos los protegidos socialmente, lo que hará que nunca desaparezca, pero sufrimos y vemos cuánto tiempo más vamos a sufrir o recuperarnos. Creo que es fundamental el tema de la ventana, hablando con productores y distribuidores, hay una cierta unanimidad en que es necesaria, el caos se ha impuesto y hace que las taquillas no se recuperan. Nos va a costar salir del hoyo. Producto hay, falta orden y promoción. Los productores decís que no tenéis oportunidad de tratarnos, nos pasa lo mismo. A nivel sectorial tenemos pocos foros comunes. Estoy convencido de que vuestro mejor aliado es la exhibición, pues siempre su mayor interés es que todas las películas hagan el máximo posible. Solo una exhibición fuerte y diversa hará una difusión diversa. Tenéis en la exhibición un gran aliado, usarnos.”

Sobre el exceso de estrenos y la importancia del precio de las entradas

“De las 15 pelis que han recaudado más de un millón en taquilla, 12 son de majors. ¿La distribución independiente está lanzando demasiadas películas?” planteaba Pablo Nogueroles.

La productora María Luisa Gutiérrez, presidenta de Aecine y fundadora de Bowfinger lo tiene claro. “Los productores debemos tener mayor dialogo con los exhibidores. Un productor no entiende 16 semanas de ventana de cine cuando no se garantice 16 semanas en exhibición. Entiendo que cada cine es una empresa y si no llena, no va a tirar con esa peli. Cuando empieza este diálogo los productores somos conscientes que la luz ha subido, el gasoil, el coste de personal, todos tenemos un problema… Luchamos por sobrevivir, se toman decisiones erróneas, decisiones cortoplacistas. Es grave que en la sala de cines no haya variedad de títulos, si sólo veo el superhéroe de turno durante varias semanas, probablemente no vuelva. Los productores tenemos obligaciones legales, las subvenciones nos obligan a hacer una exhibición mínima para conseguir esa subvención. Somos defensores de la ventana de cine, pero hay que hablar de los precios, nadie quiere hablar de precios. Hablar de que mi peli cueste lo mismo que la peli de superhéroes que ha costado 150 millones no tiene sentido, o que no valga lo mismo el primer fin de semana que los siguientes. Un precio que negociaría el productor con el exhibidor. Y por otra parte, ¿Debería haber un control de cantidad de títulos en cada centro?”

Enrique González Macho discrepaba, “Si pongo una peli francesa a 7 euros y pongo otra española a 5, los productores me matan. Estoy elaborando un plan muy claro de variación de precios, pero estoy convencido de que el 90% va a fracasar. Siempre hay incertidumbre cuando se va a estrenar, con cualquier película. Sobre la programación, hay algo esencial y es que existe el cine americano, no hay por qué combatirlo ni hacer comparativas, hay que olvidarse de él, pensar más en el francés, alemán… Cuando domina el cine americano lo hace por muchas cuestiones, no como decís por el apoyo de todo el mundo, incluida la exhibición.”

Álvaro Postigo señalaba las limitaciones y se alineaba con su colega, pero rompiendo una lanza por los distribuidores “No hay ningún problema sobre hablar del precio, pero hay restricciones para hablar de precios sectorialmente. Hay ciertas limitaciones, pues si no, estaríamos conculcando el mercado o yendo contra el espectador. Si liberamos el precio habría problemas de calificación de las películas, hay que comunicarlo al espectador y que lo entienda. Hay mucha variedad en las salas, hay muchas salas de cine, de hecho, acabarán sobrando porque los niveles de ocupación son muy bajos. Se están estrenando muchas películas, no hay problema de variedad, puede haber determinadas semanas que un título ocupe no muchas sino muchísimas, salas, pero también ha pasado con títulos españoles cuando el mercado lo soporta. Dejar claro que no denostamos el trabajo de los distribuidores, hacen un trabajo fundamental de prescripción y selección de las pelis que deben ir al cine y se juegan el dinero en los lanzamientos, de los que son expertos junto a la promoción.”

Kiko Martínez ponía en valor también la promoción “Hay que trabajar con los actores para que se comprometan en las campañas y hacer lobby con la prensa para que cuiden el cine español. Para eso hay que tener más contacto con ellos, para que el cine esté presente en los medios de comunicación.”

Agustín Llorente cerraba “el elemento más importante de toda la cadena es el espectador, y hay que darle lo que quiere, no se le puede poner limitaciones. Lo que hay que hacer es trabajar para que no pida 20 salas de Avatar sino que también quiera la película española. Nosotros llevamos 3 años con salas llamadas Cine K, destinadas a películas pequeñas y de autor, y estamos perdiendo dinero. Pero seguimos apostando por ellas.”

María Luisa Gutiérrez dejaba la pregunta en el aire: “Deberíamos saber por qué se ha ido el que se ha ido, y por qué no ha vuelto a las salas de cine.”

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Producción de cine

[Conclusiones de las Jornadas AECINE 2023] Productores, televisiones y plataformas: intereses comunes

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Convertidas en punto de encuentro de la industria, la asociación española de productoras independientes AECINE, organizó hace unos días sus jornadas profesionales anuales reuniendo en la Academia de Cine a diferentes representantes de las principales cadenas de televisión, plataformas streaming y exhibidores de cine que charlaron con los productores sobre algunas de las claves del panorama cinematográfico del momento.

La primera jornada, moderada por el productor Pedro Pérez, reunió a Emma Lustres (Vaca Films) y Edmon Roch (Ikiru Films) en representación de los productores independientes con José Pastor (RTVE), Jaime Ortíz de Artiñano (Atresmedia Cine) y Álvaro Augustin (Mediaset) por parte de las televisiones en abierto y Manel Bueno (Netflix), María José Rodríguez (Prime Video) y María Rubín (Movistar Plus+) por parte de las “mal llamadas” plataformas.

Una conversación en el que la mayor parte de los ponentes coincidió en la necesidad de reforzar el paso de las películas por salas, no sólo para recuperar parte de la inversión, sino para que ese estreno sirva como referencia directa para su estreno en las siguientes ventanas. Pero también, en la urgencia de buscar nuevos públicos y modelos de colaboración más flexibles que se adapten a las nuevas formas de consumir el cine.

Se puso también de manifiesto el auge de producciones propiciado por la aparición de las plataformas, y el déficit de recursos profesionales y la inflación de precios que ello ha conllevado. Algo que urge a fomentar la capacitación de nuevos profesionales, pero también a buscar la autorregulación del mercado.

Y en cuanto a las relaciones entre los diferentes actores que integraban la ponencia, una idea recurrente  “la clave es vernos como socios y colaboradores complementarios”, apuntaban unos y otros.

PRINCIPALES CONCLUSIONES

Pedro Perez arrabanca lanzando al aire una pregunta: “¿Cómo veis el desarrollo y la producción de películas y cómo podríamos trabajar de manera conjunta, sin olvidar los intereses de cada uno, para hacer nuestro cine más competitivo a nivel internacional y a nivel de audiencia, propiciando la asistencia del espectador sea cual sea la pantalla?”

Emma Lustres abogaba por actuar pensando en el medio/largo plazo tratando de diluir las fronteras de los intereses individuales, en pro de los intereses colectivos y del favorecimiento del consumo local y global. El éxito global del audiovisual español, auspiciado por Netflix, en muchos de los casos ha favorecido al fortalecimiento del sector generando una imagen muy positiva de nuestro cine y nuestro audiovisual dentro y fuera de España. La gran relevancia que algunos títulos adquieren en su paso por salas (independientemente de su resultado en taquilla) influye directamente en el éxito de su emisión posterior en televisión y en las plataformas. “Es positivo que los productores independientes podamos tener en las salas de cine una vía de ingresos”.

Por su parte, Jaime Ortíz de Artiñano (Atresmedia), como televisión que también produce, hablaba de la necesidad de “tener las ventanas lo más diferenciadas posibles”, defendiendo “un sistema en el que podamos maximizar las fuentes de financiación de las películas y sacar el mayor rendimiento de cada una, apoyando la promoción de las películas en el lanzamiento en salas para que luego arrastren el éxito durante toda la cadena de valor y las consecutivas ventanas, incluso en internacional. En definitiva, colaborar conjuntamente con nuestros socios productores independientes complementando nuestras capacidades.”

Desde la perspectiva de Movistar Plus+, María Rubín apuntaba también la necesidad de buscar nuevos públicos. “Efectivamente ahora se consume más en plataformas, pero eso no significa necesariamente un incremento del número de clientes. (…) Hay un nuevo público joven con el que debemos conectar, un público que solo va a salas a ver películas que son un evento en sí mismas, como las de las majors, o las firmadas por Santiago Segura; y este año se ha beneficiado de este fenómeno, por ejemplo, Alcarràs. (…) En Movistar Plus+ nos encantan las películas comerciales y procuramos trabajar de la mano de A3, T5 y TVE para ello. Además, tenemos la voluntad de mantener la oferta de cine más diversa de nuestro mercado y por ello buscamos películas más autorales. Intentamos adaptarnos siempre al mercado para que los productores lo tengáis fácil, intentando mantener un periodo de licencia de 15 meses para que, a partir de ese momento, los productores podáis acceder a otras ventanas. En la actualidad, el contexto de competencia nos ha llevado a incrementar precios para adquirir los derechos de las películas que nos interesan, y esto repercute precisamente en el periodo de licencia, que debe ser más largo y compartido con las televisiones en abierto. Aunque es pronto para saberlo, estamos atentos a saber si este incremento de inversión nos resultará rentable.”

Como televisión pública, José Pastor recordó que TVE no coproduce sino que participa en las películas precomprando los derechos de emisión durante 10 años. “Queremos programar nuestros títulos y depender lo menos posible del cine americano. Para que esos títulos nos funcionen en televisión, es importante que funcione en su paso por el cine. Por eso es clave el trabajo de marketing y posicionamiento de la película ante el espectador, si bien con 80 títulos (como es el caso este año), no tenemos el mismo espacio promocional para todas y cada película debe seguir su propia estrategia. En una película de animación tienes que poner el spot para que el niño la vea y pida a sus padres que le lleven al cine, pero otras películas con perfil más de nicho o cinéfilo necesita otro recorrido de prescripción. Esa es una asignatura que estamos intentando mejorar para promocionar que el público vaya al cine y que luego tengamos también mejores resultados de audiencia, sin olvidar nuestra posición de servicio público” Pastor dio un paso más poniendo el foco en la aglomeración de estrenos: “Es importante controlar el número de estrenos y que no nos peguemos un tiro en el pie, como sucede en determinados momentos del año, cuando los títulos se retrasan primando festivales como San Sebastián o la carrera a los Goya pero canibalizándose unos a otros. En esos casos no podemos dedicar la comunicación y promoción que nos gustaría a cada película, especialmente en películas que necesitan especialmente ese apoyo.”

María José Rodriguez, ahora en Prime Video pero que estuvo antes en otros canales privados, incidió en la flexibilidad del modelo. “En Amazon encaja absolutamente cualquier tipo de proyecto en función del interés del productor, del proyecto en sí mismo y del talento tenemos la capacidad de comprar derechos, de entrar en coproducción o de hacer producción original. Para nosotros lo importante es lo que esa flexibilidad aporta al sector: muchísimas oportunidades de continuar creciendo.”

Álvaro Augustin que lleva 22 años en Mediaset, coincidía con sus compañeros y daba un paso más: “Nuestro modelo de negocio pasa por que la gente vaya a las salas y nosotros recuperemos allí la inversión que hacemos y por eso hacemos sólo 5 ó 6 películas al año, que no se pisen y que podamos convertirlas en eventos. Pero si la gente no va al cine y ese es nuestro modelo de negocio, tendremos que adaptarnos a los tiempos, sentarnos con las plataformas y los productores y buscar otros modelos.”

A esa idea se sumaba también Edmon Roch, productor con amplia trayectoria internacional, para quien los tiempos han cambiado. “Estábamos acostumbrados a que el productor producía películas para exhibirlas en los cines. Ahora producimos también series y películas para otras pantallas, pero seguimos trabajando para el público y yo creo que esto es lo que nos une: que queremos llegar al público. El proceso desde la primera idea es muy complejo y cada película, cada proyecto, pide un modelo distinto, por lo que necesitamos estar abiertos y tener un sector y tejido cada vez más fuerte para llegar a nuestro objetivo, que es la audiencia.”

Manel Bueno, abogado, conocedor del sector desde su etapa Garrigues confirma la importante apuesta de Netflix en nuestro país, buscando siempre el mejor contenido. “La única fórmula que creemos que es válida y viable es tener el mejor contenido para ofrecer a nuestra audiencia y por ello debemos ser flexibles. Tenemos que competir por las pupilas de la gente, ya no con nuestros colegas, sino con otra competencia muchísimo más ardua que son youtube, videojuegos, etc y eso lo conseguiremos trabajando juntos, colaborando para obtener el mejor contenido y para presentar a nuestra audiencia, donde esté, el mejor contenido, independientemente de cuáles sean las fórmulas de presentación. Si un contenido nos gusta, encontraremos la manera de que esté en Netflix.”

La llegada de las plataformas, más producciones, menos recursos profesionales.

Pedro Pérez lanzaba otra cuestión sobre la mesa. En este momento vivimos un aumento de producciones que, si bien es positivo para la industria, está repercutiendo en un déficit de recursos especialmente en lo que a técnicos y profesionales en el sector se refiere lo que unido a un escenario económico inflacionario tiene un claro impacto en los costes de producción. ¿Cómo creéis que podemos trabajar de forma conjunta para abordar esta situación y qué actuaciones si las hay estáis adoptando en vuestros respectivos ámbitos para contribuir a acelerar la adquisición de competencias audiovisuales que se requieren hoy? Se trata de no morir de éxito y ver cómo se puede crecer de manera ordenada.

“Tenemos que hacer un esfuerzo grande de formación y capacitación de nuevos profesionales”, apuntaba Emma Lustres, y daba un paso más refiriéndose a la inflación que han sufrido los presupuestos. “Si hay más negocio, es normal que todos ganemos más, tanto productores como técnicos, como actores, pero hay que encontrar el equilibrio, me preocupa la capacitación de muchos profesionales que están dando el salto demasiado rápido sin estar lo suficientemente preparados.”

Jaime Ortiz de Artiñano señalaba que desde Atresmedia Cine ven fundamental “ir muy de la mano del productor independiente desde el principio para no contribuir a ser un elemento que infle los precios porque vayamos por libre, porque no tengamos referencias y estemos pagando por determinados servicios cosas que están fuera de precio. Creo que el año próximo habrá un reajuste y veremos una disminución de la producción que va a tender a ser más cualitativa y menos cuantitativa que reajustará los precios, pero esto tardará al menos un año. Nos espera inflación para rato.

José Pastor coincidía plenamente: “esta especie de burbuja se estabilizará, pero vamos a tardar en verlo. Ese incremento en los costes afecta más a un tipo de película que a otro y desde RTVE, cuando nos confirmen la aportación que haremos al cine y que va a ser superior a la que venimos teniendo en los últimos años, queremos tenerlo en cuenta intentando seleccionar algunas películas que por sus características quizá necesiten un poco más de nuestro apoyo para paliar esa inflación.”

Alvaro Augustin, de Mediaset, concluía “creo que estamos en un momento en el que hay una burbuja, que bienvenida sea, pero no podemos seguir subiendo los precios. El mercado se “auto regulará” antes o después y no creo que falte trabajo ahora que las plataformas están instauradas.”

En cuanto a la capacitación, María Rubín apostaba por dar oportunidades a los más jóvenes trabajando con las escuelas de cine, algo que María José Rodríguez refrendaba: “En Prime Video acompañamos al productor para analizar sus necesidades y los costes, pero dando oportunidades al talento joven, nuevos creadores y nuevos técnicos, generando también nuevos puestos como las asesorías de intimidad o los eco managers, presentes en todas nuestras producciones locales”

Edmon Roch iba más allá. “Estamos viviendo una paradoja. Por una parte, estamos en ese momento espectacular de producción que todos queríamos, donde el técnico de cine parece alejarse de esa precariedad que le definía, pero la situación de las taquillas tras la pandemia hace que los productores independientes tengamos más dificultad para financiar los proyectos, y que los presupuestos sean más ajustados. Por un lado, los técnicos son más caros, lo que a veces nos dificulta su contratación y nos permite dar la oportunidad a nuevos talentos. Y por otra parte, los productores independientes no tenemos la capacidad para ofrecer los sueldos que se están ofreciendo en otros lados, aunque es emocionante cuando descubres que hay muchos profesionales fidelizados a nuestra manera de trabajar que prefieren repetir con nosotros a apuntarse a otro postor que les pague más.”

Para Manel Bueno, “La clave efectivamente es fomentar la adquisición de competencias en todos los niveles y creo que eso es además responsabilidad de todos. Desde Netflix queremos ejercer esa responsabilidad y estamos con diversos programas de fomento de capacitación con ESCAC, ECAM y CIMA a través de las iniciativas que realiza nuestro departamento dedicado Neflix Grow Creative, liderado por Susana Casares, para posibilitar que la industria siga creciendo, buscando técnicos excelentes con los que conseguir los mejores contenidos, todo ello bajo un prisma de inclusión y diversidad.”

Sobre las relaciones de los productores independientes, las teles y las plataformas

“Tiene que haber un cambio de prisma en de la forma de relacionarnos. Cuando te centras en que el fin último es conseguir la mejor película posible, la clave es vernos como socios y colaboradores complementarios. Desde Atresmedia cine me quiero esforzar para que para que los productores independientes nos vean como compañeros de viaje” indicaba Ortiz de Artiñano.

María Rubín ponía en valor el trabajo de los productores. “Un buen productor ayuda a que la película sea mucho mejor” a lo que José Pastor apostillaba “muchas veces se nota además el saber hacer de un productor y le da un toque a la película diferente. Desde TVE me parece importante escuchar al productor de cine, estar a su disposición para que nos transmitan sus problemas sobre los costes, las colisiones que tenemos con las ventanas y entenderlo bien para poder mejorar juntos.”

Así lo veía también María José Rodríguez, de Prime Video, “Tenemos un objetivo común. Ofrecer el mejor servicio.” A lo que Manel Bueno asentía. “Os necesitamos, os queremos seducir porque al final lo que queremos es conseguir el mejor contenido. Y queremos ser lo suficientemente atractivos para que queráis compartir con nosotros ese contenido. Estamos aquí para crecer juntos.”

Alvaro Augustin hablaba de la obligación de invertir en cine como televisión, pero también de su papel como productores y socios. No como rivales. Pero para Emma Lustres, el hecho de que las televisiones participen por “la obligación” ensucia un poco la dinámica. “Necesitamos una producción independiente fuerte que pueda desarrollar mejores proyectos, que tengan estructuras sólidas. El hecho de que haya más ventanas, más competidores en el sector nos fortalece como industria, pero sigue habiendo muchas debilidades en la producción independiente. Una industria fuerte pasa por tener productores independientes fuertes. Por eso es importante ir de la mano.”

Con la Ley General de Comunicación Audiovisual en la mano, ¿cómo se van a cumplir las obligaciones? ¿interesan más las coproducciones o la licencia de derechos?

“Desde Movistar Plus+ siempre hemos apostado por el cine español y siempre hemos tenido producciones en lenguas cooficiales, por lo que creo que en nuestro caso lo cumpliremos sobradamente”, apuntaba María Rubín. Pero José Pastor reconocía que a TVE si le afectará, con especial preocupación sobre las lenguas oficiales. “De hecho nosotros ya nos hemos puesto en marcha para ver cómo cubrirlo y hemos hecho un estimado de las cantidades porque por ejemplo con la obligación de películas dirigidas por mujeres vamos sobrados (es un 30% y este año 22 hemos acabado en casi un 40%), pero en lo referente a las diferentes lenguas es un poco complicado intentar cubrir las obligaciones pues no recibimos tantos proyectos en algunas de ellas. Por lo demás también va a haber un mínimo de inversión en documentales y en animación que antes no existía, aunque las tv movies ya no van a computar como lo hacían antes.”

“En Prime Video estamos ansiosos de encontrar proyectos en todas las lenguas pero no aparecen tanto como nos gustaría. Nosotros, por ejemplo, estamos haciendo un trabajo de doblaje y titulación en todas las lenguas cooficiales, pero un poco más de flexibilidad en cuanto a esa obligación no vendría mal.” Apuntaba María José Rodríguez.

Jaime Ortíz de Artiñano avanzaba “adicionalmente hay una cosa de la que nadie habla y es que a partir del año que viene no computan dentro de la obligación de inversión las películas en lenguas europeas, incluida en inglés, y por lo tanto tampoco coproducciones internacionales en idiomas europeos. Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes pues hay películas de determinados presupuestos que solo se pueden acometer en inglés y esa posibilidad queda excluida. Además, desincentiva coproducciones europeas de mayor ambición. En este contexto ya no será viable producir películas como “Ágora”, “Lo imposible», “Way Down” o “Un Monstruo viene a verme”, que situaron la producción española en la primera línea internacional. Ahora estamos limitados a lenguas oficiales españolas y se pone más difícil acceder al mercado internacional o competir con Hollywood.”

Como abogado, Manel Bueno añadía una incertidumbre más. “Obviamente vamos a cumplir la ley tendremos que ver cómo se desarrolla esa esa legislación cuando llegue el Real decreto y cómo jugamos con el timing porque para cumplir a partir de 1 de enero, los proyectos necesitan un periodo de cultivo y depende de cuando llegue la norma, pues no sé si estaremos a tiempo o no de rectificar…

“Como productor catalán, ‐ cerraba Edmon Roch, ‐ a veces no encontraba los medios para poder producir en versión original catalana, y en ese sentido es una mejora. Pero también nos debemos al público y los públicos de las lenguas cooficiales no son tan mayoritarios como el que tenemos cuando producimos en castellano o, como decía Jaime, cuando queremos hacer películas ambiciosas en una lengua extranjera. Es un tanto paradójico. Es una regulación muy positiva pero que tiene aspectos de riesgo precisamente para las películas destinadas a un público más mainstream.”

TURNO DE PREGUNTAS

En el turno de preguntas Luis Gil (FECE) agradecía a todos por defender el valor de las salas y del top de películas españolas a partir de los datos que ellos mismos facilitan en un ejercicio de transparencia, lamentándose por la reticencia de las plataformas a ofrecer sus cifras. Emma Lustres ve como algo fundamental “conocer los gustos de la audiencia, conocer lo que funciona de forma detallada ayuda en nuestras producciones”. Desde Netflix, Manel Bueno se defendía: “nosotros compartimos datos con los productores del funcionamiento de los proyectos que hacemos juntos. Somos socios y como tal nosotros compartimos esos datos. También compartimos en cierta medida datos públicamente, tenemos una herramienta donde compartimos las películas y series más visionadas, el número de visionados por país, etcétera. No hay una opacidad total y absoluta.”

Por su parte, una productora independiente peruana ponía el acento en el mercado latino, preguntando sobre las estrategias para capturar estas nuevas audiencias derivadas de la importante colonia latina en España. Desde TVE, José Pastor destacaba que “en el área de cine siempre es un criterio positivo que sea una coproducción con Latinoamérica, incluso por encima de Europa. Y series estamos aún mucho más interesados. Hay 400 millones de hispanohablantes y en Televisión Española siempre ha habido una obsesión por producir con las teles públicas europeas y al final lo que hemos visto es que al otro lado del charco hay mucha capacidad muchas ganas de hacer cosas muy buen talento y es algo que queremos aprovechar.”

“Desde Prime Video, los proyectos en los que participamos se estrenan a nivel global por lo tanto tienen esa visibilidad internacional. Estamos constantemente conectados y tenemos una un flujo de información directa entre los países donde compartimos contenidos e iniciamos proyectos que pueden ser coproducciones…” señalaba María José Rodríguez.

Desde el público, Lucía, de Profilm, preguntaba por el funcionamiento del hub audiovisual y sobre en qué medida se consideraba una herramienta útil para productoras independientes y televisiones, a lo que ya, prácticamente sin tiempo, Pedro Pérez remitía al tema de los incentivos.

Mariela Besuievsky, vicepresidenta de Aecine, concluía agradeciendo a todos la presencia en una jornada pensada para intentar aunar intereses comunes en una industria como el cine, que se financia con una mezcla de financiación pública y privada y en la que “a veces nosotros como Junta directiva, como sector, sentimos que falta coordinación de medidas públicas que se podrían racionalizar teniendo una mesa de trabajo conjunta en la que pudiéramos analizar realmente lo que necesita el sector.”

Pedro Pérez cerró el acto con una contundente conclusión: «El camino es largo y unidos se puede recorrer mejor»

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Producción de cine

Estos son los productores responsables de las nominadas a Mejor Película en los Goya 2023

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«Alcarràs», «As bestas», «Cinco lobitos», «La Maternal» y «Modelo 77″, han sido seleccionadas como candidatas en la categoría a Mejor Película en la 37 edición de los Premios Goya que se entregarán el próximo el 11 de febrero de 2023 en el Palacio de Congresos y Exposiciones FIBES de Sevilla.

Solo una de ellas se alzará con la deseada estatuilla y será entonces cuando suban al escenario los productores responsables de la que, a criterio de los Académicos, es la mejor película del año.

Según las bases de los premios más importantes del cine español este premio únicamente lo podrán recibir los profesionales que ostenten el crédito de “productor” o “producido por”. Sin embargo, no podrán optar a este premio las personas con créditos como “productor ejecutivo”, “coproductor”, “productor delegado”, “productor asociado” o cualquier otro.

Y es que se entiende que son los productores creativos, aquellos que apuestan desde el minuto cero por llevar a la gran pantalla una historia (a menudo mucho antes de tener una primera versión del guion), aquellos que lideran el proyecto a lo largo de todas sus fases de preproducción, producción y postproducción (por supuesto desde antes de que se incorpore un director, a quien ellos mismos seleccionan, y hasta mucho después de que este termina su trabajo y continúan las fases de promoción y distribución del proyecto) quien es el responsable último de la película desde un punto de vista global (creativo y financiero).

¿Quiénes son los productores de las cintas nominadas a Mejor Película este año?

  • «Alcarràs«: María Zamora Morcillo, Sergi Moreno, Stefan Schmitz y Tono Folguera.
  • «As bestas«: Anne-Laure Labadie, Eduardo Villanueva, Ibon Cormenzana, Ignasi Estapé, Jean Labadie, Nacho Lavilla, Rodrigo Sorogoyen, Sandra Tapia y Thomas Pibarot.
  • «Cinco lobitos«: Manu Calvo, Marisa Fernández Armenteros y Nahikari Ipiña.
  • «La Maternal«: Alex Lafuente y Valérie Delpierre.
  • «Modelo 77«: Alberto Félez, Domingo Corral, Gervasio Iglesias y José Antonio Félez.

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