“La clave para regular los contenidos online es el etiquetado, temático y por edades”

Alejandro Perales, Presidente de la Asociación de Usuarios de la Comunicación

Licenciado en Ciencias de la Información, ex Director de Marketing de RTVE, consultor, profesor universitario, y miembro de diferentes órganos consultivos y de regulación como la Agencia de Protección de Datos, el Foro de la Gobernanza en Internet, el Observatorio de la Publicidad o el Consejo Asesor de RTVE, desde hace más de diez años Alejandro Perales es además también el Presidente de la AUC, la Asociación de Usuarios de la Comunicación. Hoy converso con él para comprender mejor a qué se dedica su organización y como se están adaptando al nuevo paradigma de consumo de contenidos online, pero también para conocer su opinión sobre el adelanto horario del prime time, la pauta única publicitaria o la vuelta de la publicidad a TVE.

Para los que no os conozcan. ¿Qué es la Asociación de Usuarios de la Comunicación y cuáles son sus objetivos?

La Asociación de Usuarios de la Comunicación es, básicamente, una organización independiente, sin ánimo de lucro, dedicada a la defensa de los intereses de la ciudadanía en su relación con los diferentes medios y sistemas de comunicación. Ello implica ámbitos diversos como la telefonía, internet, las comunicaciones comerciales, la protección de los menores, la alfabetización mediática, la defensa de la privacidad, la promoción de contenidos audiovisuales de calidad, etc.

Hace más de diez años todas las cadenas generalistas suscribieron el Código de Autorregulación sobre Contenidos Televisivos e Infancia. ¿Qué balance hace la AUC de esta década?

El balance es moderadamente positivo. En estos años las parrillas de televisión han mejorado notablemente por lo que se refiere al respeto de los horarios de protección del menor y a la calificación de los programas, aunque todavía hay bastantes contenidos inadecuados o mal ubicados. Por otro lado, el Código, como modelo, requiere de una actualización y, sobre todo, de un cambio en el procedimiento de resolución de conflictos que garantice la neutralidad del proceso y cumpla los estándares de la Comisión Europea para este tipo de organismos de regulación voluntaria. Las televisiones han de dejar de ser juez y parte en la valoración de las quejas.

Sin embargo hoy en día el paradigma está cambiando. El consumo VOD se ha disparado. ¿Cómo se regula la TV conectada? ¿Se acabó el hablar de franjas? ¿Cuál es el principal reto?

La clave aquí es ir avanzando hacia los nuevos modos de consumir contenidos, sin perder de vista que el consumo tradicional de televisión lineal es todavía muy elevado y va a seguir siéndolo en el futuro, especialmente para determinados segmentos de la audiencia. El principal reto en el ámbito de las comunicaciones electrónicas y la convergencia tecnológica, en el que las barreras entre la televisión no lineal e internet se difuminan, es actualizar el marco regulatorio para que responda a esa convergencia (la Directiva de Servicios de Medios Audiovisuales), y, sobre todo, avanzar en el etiquetado de contenidos, como herramienta para el consumo informado y el uso de los dispositivos de filtrado en destino y control parental.

En internet no siempre son precisamente empresas los productores de los contenidos con más impacto ¿Cómo se puede regular estos otros contenidos?

Tanto en el caso de los contenidos puestos a disposición por la industria audiovisual como para los contenidos generados por los usuarios, la clave es el etiquetado, temático y por edades. Y para ello es clave el concurso de los prestadores de servicios de la sociedad de la información: webs, alojadores de contenidos, plataformas, sitios de intercambio de ficheros, buscadores ….

Hace meses advertíais que el Proyecto de Real Decreto que modificaría la nueva Ley del Cine rebajaba la protección de los menores ya que permitía publicidad en cualquier medio de una película u obra audiovisual que aún no estuviese calificada. ¿Cómo quedó esto en el texto definitivo?

Está todavía pendiente de aprobación. Por el momento, sigue siendo ilegal publicitar y distribuir o exhibir películas sin calificación por edades.

¿La calificación por edades es una herramienta fundamental para la protección del menor? ¿Cuáles son sus pros y sus contras? ¿Qué más se puede hacer para proteger al menor?

Como decía, el etiquetado va a ser a futuro la herramienta fundamental de protección del menor, especialmente a medida que la restricción por franjas horarias deje de tener sentido. De todos modos, la verdadera protección del menor pasa por la alfabetización mediática e informacional , por proveer a los menores de habilidades para que sepan ejercer un uso crítico y responsable de las TICs, tanto a la hora de recibir como de difundir contenidos en la red.

Hablemos del prime time. A principio de año vimos el intento frustrado de TVE de adelantar su franja estrella a las diez de la noche, pero tres meses después el cambio era historia. ¿Por qué crees que fracasó la iniciativa? ¿Es responsabilidad de los canales de televisión racionalizar los horarios?

La racionalización de los horarios es un proyecto de gran envergadura, que depende de factores culturales, sociales, económicos y legales. No es responsabilidad de las televisiones, pero éstas sí pueden ayudar, y mucho, en el empeño. Sería necesario contar especialmente con TVE, teniendo en cuenta sus obligaciones como servicio público y el hecho de que sus ingresos no dependan fundamentalmente de la publicidad.

Desgraciadamente, las medidas adoptadas para adelantar el prime time en La 1 fueron un mero gesto, más o menos improvisado, para hacer frente a los compromisos contraídos con el Ministerio de Sanidad, que tras un dudoso análisis de su repercusión en la audiencia (rating y share), fueron rápidamente abandonadas. Hace falta un abordaje mucho más serio de la iniciativa, una visión más estratégica.

Por otro lado, desde la AUC abogáis porque la publicidad vuelva a TVE ¿Por qué consideráis que sería positivo un cambio en el actual modelo de financiación del ente público?

La práctica eliminación de la publicidad en TVE (se mantiene el denominado “patrocinio cultural”) ha perjudicado gravemente la viabilidad y sostenibilidad de la televisión pública, y la hace depender además de las aportaciones de las privadas y de las Telcos, ambos grupos con evidentes intereses televisivos. Una vuelta moderada de la publicidad mejoraría la financiación, permitiría destinar más recursos a una programación de calidad, así como mantener en papel de “locomotora” tecnológica que TVE siempre había jugado.

Bien es verdad que el futuro de la televisión pública no depende sólo de esto, ni siquiera en mayor medida que otros cambios necesarios que tienen que ver con la desgubernamentalización, la potenciación de la producción propia, la participación social, los desarrollos en internet, etc.

También este año os manifestasteis en contra de la pauta única publicitaria. En su momento la CNMC ya sancionó a Atresmedia y Mediaset por emitir mensajes publicitarios sin respetar la integridad de los programas en los que se insertan, y el pasado mes de Noviembre lo ha vuelto a hacer. ¿Por qué es beneficiosa esta práctica para las cadenas?

La pauta única, en la medida en la que hace coincidir los cortes publicitarios en todas las cadenas de un mismo operador, permite acumular los GRPs conseguidos, paquetizar la oferta y optimizar las parrillas como soporte publicitario; es decir, funcionar como si en realidad se contara sólo con una cadena a efectos comerciales. Por el contrario, esa práctica perjudica a los anunciantes, porque dificulta la planificación segmentada por targets y les impone obligaciones de compra abusivas. Perjudica a la propia oferta televisiva, porque afecta a la puesta en valor de los canales temáticos, y perjudica al espectador que no puede disfrutar adecuadamente de los programas en esos canales, viendo como series y películas se cortan sin tener en cuenta la integridad de las obras.

Otro tema crítico es la utilización de imágenes explícitas de violencia en espacios informativos. En los últimos meses hemos visto como los medios han informado de la crisis de los refugiados o los atentados de Paris con imágenes realmente duras. ¿Dónde está el equilibrio entre noticia y morbo?

A nivel teórico, puede decirse que la diferencia está en la necesidad o no de unas imágenes para aportar elementos relevantes a la comprensión de los hechos de los que se informa. El morbo y el sensacionalismo se caracterizarían, por tanto, por la recreación gratuita en la mostración de imágenes impactantes sin valor informativo. A nivel práctico o casuístico esa diferencia no siempre es fácil, y en principio hay que confiar en el criterio profesional de los periodistas. Los informativos, como se sabe, no incorporan calificación por edades, y por ello es fundamental que se advierta previamente de la emisión de esas imágenes explícitas.

Finalmente, ¿Cómo se está adaptando la AUC al boom del consumo y producción de contenidos audiovisuales online?

Bueno, nos afecta sobre todo porque aumentan exponencialmente los contenidos a vigilar o monitorizar, y también porque las quejas y reclamaciones de los usuarios se refieren cada vez más a Internet, pero básicamente nuestra labor sigue siendo la misma que antes indicaba: defender los derechos de la ciudadanía en su relación con los diferentes medios y sistemas de comunicación, ya se trate de Mass media, de personal media o de social media.


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Sobre Rodrigo Espinel

Licenciado en Comunicación Audiovisual, Master MBA y Master en Administración de Industrias Culturales. A lo largo de su carrera, Rodrigo Espinel ha participado en la producción de diversos proyectos audiovisuales de televisión, publicidad, video digital y cine tanto en España como en Reino Unido, Perú y México.

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