Cada vez son más las ciudades que compiten por atraer grandes rodajes. Más allá del impacto cultural, una producción audiovisual genera empleo, mueve la economía local y proyecta internacionalmente el territorio donde se filma. Con esa estrategia en mente, la Ciudad de Buenos Aires ha anunciado una nueva edición de BA Producción Internacional, su programa de incentivos para atraer inversiones y consolidarse como uno de los grandes polos audiovisuales de Latinoamérica.
En esta cuarta convocatoria, el programa ha seleccionado 13 proyectos audiovisuales que recibirán apoyo para desarrollar sus rodajes en la capital argentina. Entre ellos destacan la nueva serie de Mafalda, además de los largometrajes Estúpidamente tuyo, Un muerto y medio y El sobrino, junto a otras producciones nacionales e internacionales.
Un programa pensado para atraer rodajes
BA Producción Internacional funciona como un sistema de incentivos destinado a captar producciones audiovisuales que elijan Buenos Aires como escenario de rodaje. El objetivo no es únicamente impulsar el cine, sino generar actividad económica, empleo para los profesionales del sector y nuevas oportunidades para las empresas que participan en cada producción.
Desde su puesta en marcha, el programa forma parte de la estrategia del gobierno porteño para posicionar la ciudad como un destino competitivo frente a otros grandes centros de producción audiovisual internacionales.
Rodar también es una inversión para la ciudad
Cada producción seleccionada implica la contratación de equipos técnicos y artísticos, el uso de proveedores locales, alquiler de equipos, servicios de transporte, alojamiento y restauración, además del impacto que generan los rodajes sobre otros sectores económicos.
Por eso, muchas administraciones han dejado de ver los incentivos audiovisuales como una ayuda al cine para entenderlos como una inversión capaz de atraer capital y generar empleo cualificado. Es una estrategia que también siguen otros territorios de Europa y Latinoamérica para competir por proyectos cada vez más internacionales.
Una tendencia que también se observa en España
La apuesta de Buenos Aires coincide con un momento en el que numerosos países están reforzando sus programas de incentivos para captar producciones internacionales. España es uno de los mejores ejemplos, con iniciativas estatales y autonómicas que buscan convertir el audiovisual en un motor económico y atraer inversión extranjera.
Cada vez resulta más evidente que la competencia entre territorios ya no depende únicamente de ofrecer buenas localizaciones. Contar con incentivos económicos, procesos administrativos ágiles y una industria técnica consolidada se ha convertido en un factor decisivo para que una producción elija dónde rodar.
La nueva edición de BA Producción Internacional confirma esa tendencia. Más allá de las películas y series seleccionadas, el programa vuelve a poner sobre la mesa una idea que cada vez comparten más gobiernos: apoyar al sector audiovisual no solo significa impulsar la cultura, sino también atraer inversión, generar empleo y fortalecer una industria con un importante impacto económico.