La cuenta atrás para uno de los principales escaparates del audiovisual en español ya ha comenzado. El Festival de Málaga ha abierto el plazo de inscripción para participar en su 30ª edición, que se celebrará del 26 de febrero al 7 de marzo de 2027 y volverá a reunir en la ciudad andaluza a cineastas, productoras, distribuidoras y profesionales de toda Iberoamérica.
La convocatoria está dirigida a largometrajes, cortometrajes, documentales, producciones de animación y otros formatos audiovisuales que quieran formar parte de las distintas secciones del certamen. Las inscripciones deberán realizarse a través de las plataformas habilitadas por el festival y seguir los requisitos establecidos en las bases de participación.
Para los productores, la apertura de esta convocatoria marca uno de los primeros hitos importantes del calendario audiovisual de cara a 2027. El Festival de Málaga se ha consolidado como una de las principales puertas de entrada para el cine español e iberoamericano, no solo por su repercusión mediática, sino también por su capacidad para generar oportunidades de distribución, visibilidad y networking profesional.
Más allá de las proyecciones y los premios, el certamen ha reforzado en los últimos años su dimensión industrial a través de MAFIZ, el área de industria del festival, que se ha convertido en un punto de encuentro para productores, agentes de ventas, fondos de financiación, plataformas y distribuidores internacionales.
La importancia del evento también se refleja en sus cifras. En su última edición, el Festival de Málaga reunió cerca de 111.000 espectadores y participantes, acreditó a profesionales procedentes de más de 60 países y volvió a consolidarse como una de las grandes citas del audiovisual en español.
Para muchas productoras, formar parte de la programación de Málaga supone mucho más que una selección en un festival. Es una oportunidad para presentar proyectos ante la industria, generar contactos internacionales y aumentar la visibilidad de películas y cortometrajes en una de las plataformas más influyentes del sector audiovisual iberoamericano.
Con la apertura de inscripciones, comienza ahora el proceso de selección de las obras que competirán en una edición especialmente simbólica: la número 30 de un festival que, desde hace casi tres décadas, se ha convertido en uno de los grandes puntos de encuentro para el cine en español.