Madrid sigue consolidándose como uno de los grandes polos de producción audiovisual en Europa. Un nuevo estudio impulsado por Madrid Film Office junto al Instituto L. R. Klein de la Universidad Autónoma de Madrid cifra en 1.541,9 millones de euros el impacto económico generado por los rodajes de largometrajes y series en la capital entre 2021 y 2024.
La cifra confirma el peso estratégico del audiovisual en la economía madrileña y ayuda a medir con precisión la dimensión real de Madrid como plató. Durante ese periodo, la ciudad acogió 415 proyectos, de los cuales 173 fueron largometrajes y 242 series, consolidando una actividad constante y de alto valor añadido.
Más allá del volumen económico, el estudio revela el efecto tractor del sector sobre el empleo y la cadena de servicios. Los rodajes estimularon la creación de 10.101 empleos equivalentes a tiempo completo, con unas rentas salariales de 562,6 millones de euros, lo que equivale a más de 2.500 empleos anuales.
Uno de los datos más reveladores es el protagonismo de las series, que ya funcionan como el gran motor de la producción en la ciudad. Solo este formato concentró 999,1 millones de euros, es decir, cerca del 65% del impacto total, además de generar 6.716 empleos, dos tercios del total registrado.
La investigación también desglosa el retorno por capas: 988,7 millones corresponden a impacto directo, generado por gastos de personal, alquileres, equipos y localizaciones; 475,6 millones proceden del impacto indirecto sobre proveedores y empresas auxiliares; y 77,6 millones del impacto inducido, derivado del gasto posterior en la economía local.
Otro dato especialmente potente para la narrativa de industria está en el retorno público. Según el informe, por cada euro aportado por el Ayuntamiento a través de sus ayudas al audiovisual, se generan 11,78 euros en la economía madrileña, una cifra que refuerza la lógica de las políticas de atracción de rodajes.
La conclusión es clara: Madrid ya no solo compite como escenario visual, sino como un ecosistema económico completo capaz de generar inversión, empleo, tejido empresarial y proyección internacional. El audiovisual se confirma así como una de las palancas más rentables para la economía urbana y para la construcción de marca ciudad.