Las adaptaciones de obras preexistentes han consolidado su peso dentro de la industria audiovisual europea hasta alcanzar el 15% del total de la ficción televisiva producida entre 2015 y 2024, según datos del Observatorio Audiovisual Europeo. Este crecimiento refleja un cambio estructural en la forma en la que cadenas y plataformas desarrollan contenidos en un entorno cada vez más competitivo.
Aunque las historias originales siguen siendo mayoritarias, el recurso a material previamente publicado —especialmente novelas— ha aumentado de forma constante en la última década. A estas se suman otras fuentes como cómics, películas, formatos televisivos e incluso historias reales, que sirven de base para nuevas producciones seriadas. Esta diversificación de orígenes responde a una estrategia clara: reducir la incertidumbre creativa y apoyarse en propiedades intelectuales que ya cuentan con cierto reconocimiento o validación por parte del público.
El informe pone de relieve que las adaptaciones no solo han crecido en número, sino también en relevancia dentro del ecosistema audiovisual. En muchos casos, se trata de proyectos con presupuestos más elevados y una ambición internacional más marcada, diseñados para circular más allá de sus mercados de origen. Esto las convierte en piezas clave dentro de las coproducciones europeas, donde distintos países colaboran para financiar y distribuir contenidos con mayor alcance.
Otro de los factores que explican esta tendencia es el papel de las plataformas de streaming, que han intensificado la demanda de historias reconocibles y con potencial global. En un mercado saturado de oferta, contar con una base narrativa conocida —ya sea un bestseller literario o una franquicia consolidada— facilita la promoción y mejora las posibilidades de éxito entre audiencias diversas.
Además, las adaptaciones permiten desarrollar estrategias transmedia, extendiendo las historias a distintos formatos y ventanas de explotación. Esto refuerza su valor comercial y las convierte en activos especialmente atractivos para productores, distribuidores y plataformas.
En conjunto, el hecho de que ya representen el 15% de la ficción televisiva europea confirma que las adaptaciones han dejado de ser una opción puntual para convertirse en uno de los pilares del desarrollo de contenidos en Europa, marcando el rumbo de una industria que busca equilibrar creatividad, riesgo y rentabilidad.