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Producción de cine

Todo lo que tienes que saber sobre el Convenio Europeo de Coproducción de series

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Durante décadas, el Convenio Europeo de Coproducción Cinematográfica ha sido una herramienta esencial para articular coproducciones internacionales de largometrajes en Europa. Sin embargo, el crecimiento exponencial del mercado de las series, su complejidad industrial y la diversidad de modelos de producción y financiación habían dejado claro que era necesario un marco específico para este formato. El nuevo Convenio Europeo de Coproducción de series, aprobado en el seno del Consejo de Europa, viene precisamente a cubrir ese vacío.

Su objetivo es claro: facilitar, ordenar y fomentar la coproducción internacional de series entre países europeos, creando un marco jurídico común más flexible, coherente con la realidad industrial actual y adaptado a la lógica de producción serial contemporánea. Un paso relevante que puede tener un impacto directo en cómo se financian, estructuran y desarrollan los proyectos de series en los próximos años.

Un marco europeo específico para las series

Hasta ahora, la coproducción de series se apoyaba mayoritariamente en acuerdos bilaterales entre Estados, muchos de ellos pensados originalmente para largometrajes, lo que generaba fricciones, inseguridad jurídica y, en no pocos casos, una compleja ingeniería administrativa. El nuevo convenio introduce un sistema voluntario y flexible, que puede aplicarse en sustitución de esos acuerdos bilaterales, simplificando los procesos y reduciendo los conflictos normativos.

Este nuevo marco responde además a una realidad evidente: las series ya no son un formato secundario, sino uno de los motores principales del sector audiovisual europeo. Su mayor duración, complejidad narrativa, diversidad de formatos y peso presupuestario exigen reglas propias, pensadas desde su lógica industrial específica.

El convenio se dirige a los Estados miembros del Consejo de Europa, lo que implica un amplísimo ámbito territorial que abarca prácticamente todo el continente. Entre los países firmantes se encuentran, además de España, Francia, Alemania, Italia, Portugal, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Irlanda, Reino Unido, Suiza, Austria, Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Islandia, así como la práctica totalidad de Europa Central y del Este: Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, Serbia, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Albania, Macedonia del Norte, Ucrania, Georgia, Armenia, Azerbaiyán, Estonia, Letonia, Lituania, entre otros.

Esto amplía notablemente el perímetro potencial de socios coproductores y abre la puerta a estructuras multilaterales más ricas y estratégicas.

Series que cuentan como obra nacional en varios países

Uno de los elementos más relevantes del nuevo convenio es que las series oficialmente coproducidas bajo este marco tendrán la consideración de obra nacional en cada uno de los países participantes. Esta condición no es menor: implica el acceso simultáneo a fondos públicos, ayudas selectivas, incentivos fiscales y mecanismos de apoyo nacionales en varios territorios.

En la práctica, esto puede traducirse en estructuras financieras más sólidas, capaces de combinar incentivos fiscales, fondos regionales, ayudas estatales y apoyos supranacionales sin las limitaciones habituales derivadas de los acuerdos bilaterales tradicionales. Para productores y financiadores, supone un cambio significativo en la forma de diseñar los planes de financiación y una clara oportunidad para maximizar el apalancamiento público-privado.

Flexibilidad real en las participaciones

Otra de las grandes novedades del convenio es la modificación de los porcentajes mínimos y máximos de participación de los coproductores, un aspecto especialmente sensible en las coproducciones internacionales.

En el caso de las coproducciones bilaterales, la participación mínima se fija en el 10% y la máxima en el 90%. Para las coproducciones multilaterales, los límites se amplían aún más, permitiendo participaciones desde el 5% hasta el 80%. Este ajuste no es meramente técnico: abre la puerta a estructuras más flexibles, permitiendo la entrada de coproductores con menor capacidad financiera pero con un alto valor creativo, territorial o estratégico.

Este punto resulta especialmente relevante para productoras independientes, compañías emergentes o territorios con menor músculo financiero, que hasta ahora encontraban serias dificultades para integrarse en coproducciones internacionales de gran envergadura. El nuevo marco facilita modelos de participación más escalables, coherentes con la diversidad real del tejido audiovisual europeo.

Evaluación objetiva de la aportación creativa y técnica

El convenio introduce un sistema de evaluación basado en tablas de puntos, diferenciadas según se trate de ficción, animación o documental. Este mecanismo permite medir de forma más precisa la aportación creativa y técnica real de cada país, estableciendo criterios homogéneos para validar la nacionalidad de las obras.

Este sistema aporta mayor transparencia y seguridad jurídica, reduciendo la arbitrariedad administrativa y facilitando la planificación desde fases tempranas de desarrollo. Para productores y equipos financieros, supone una herramienta clave a la hora de estructurar equipos, localizaciones, procesos técnicos y contratación artística de manera coherente con los objetivos de coproducción.

Más transparencia en la explotación y en los datos

Uno de los aspectos más innovadores del nuevo convenio es la obligación de compartir datos de explotación y audiencia entre todos los coproductores y las autoridades competentes. Este punto introduce un importante avance en materia de transparencia industrial, especialmente relevante en un contexto dominado por plataformas globales y modelos de distribución cada vez más opacos.

El acceso compartido a información sobre rendimiento comercial, audiencias y explotación internacional permite una mejor evaluación económica de los proyectos, facilita la toma de decisiones estratégicas y fortalece la posición negociadora de los productores frente a operadores y distribuidores.

Independencia del productor: un principio reforzado

El convenio dedica una atención específica a la independencia de las empresas coproductoras, remitiendo tanto a las legislaciones nacionales como a los criterios recogidos en su propio anexo. Este punto refuerza la protección del productor independiente, una figura clave para la diversidad cultural europea y para la sostenibilidad del ecosistema creativo.

En un entorno dominado por grandes grupos mediáticos y plataformas globales, esta garantía resulta esencial para preservar modelos empresariales más equilibrados, evitar concentraciones excesivas de poder y fomentar la pluralidad de voces, formatos y narrativas.

Un instrumento alineado con la nueva realidad del mercado

El nuevo Convenio Europeo de Coproducción de series no es solo una actualización normativa: es el reflejo de un cambio estructural en el modelo audiovisual europeo. La internacionalización de los contenidos, el auge de las plataformas, la necesidad de presupuestos más elevados y la creciente competencia global han convertido la coproducción en una herramienta estratégica, más que en una simple opción financiera.

Este marco legal facilita el diseño de estructuras multinacionales complejas, fomenta la circulación de talento y capital, y refuerza la dimensión europea de las series, contribuyendo a su competitividad frente a los grandes operadores internacionales.

Una oportunidad real para productores y creadores

Para los productores, este nuevo convenio supone una ampliación sustancial del campo de juego. Permite diseñar coproducciones más ambiciosas, diversificar fuentes de financiación, reducir riesgos financieros y acceder a mercados más amplios sin renunciar al control creativo ni a la propiedad intelectual.

Para los creadores, abre la puerta a proyectos más internacionales, más diversos y con mayor capacidad de circulación, favoreciendo el desarrollo de narrativas transfronterizas que conecten con audiencias globales sin perder su identidad cultural.

Hacia un verdadero mercado europeo de series

En última instancia, este convenio contribuye a un objetivo estratégico de largo recorrido: la construcción de un auténtico mercado europeo de series, basado en reglas comunes, cooperación estructurada y una visión compartida de la cultura audiovisual como motor económico, social y creativo.

Su implementación práctica marcará en buena medida el futuro inmediato de la producción serial en Europa. Si logra trasladar al terreno industrial los principios que recoge sobre flexibilidad, cooperación, transparencia e independencia, estaremos ante una de las herramientas más relevantes para el desarrollo del audiovisual europeo en la próxima década.

ProduccionAudiovisual.com es un blog independiente dedicado a la industria audiovisual en español. Desde 2014 comparte análisis, recursos y experiencias sobre financiación, producción y distribución de cine, televisión y nuevos formatos, con un enfoque práctico orientado a profesionales, estudiantes y empresas del sector. Más que un medio de actualidad, es un espacio para entender cómo se levantan los proyectos, cómo se estructura el negocio y cómo evoluciona el oficio de producir en un entorno en constante transformación.

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