Navarra vuelve a situar su industria audiovisual en el centro del debate. La jornada “La aventura de la financiación: ayudas, incentivos y estrategias”, organizada en Pamplona por NAPAR y Pixelian con la colaboración del Gobierno de Navarra y el Club de Marketing, reunió a productoras, gestores culturales, asesores fiscales y responsables públicos en torno a un mensaje común: la comunidad foral está consolidando un ecosistema sólido para levantar proyectos audiovisuales con vocación industrial.
El encuentro repasó los instrumentos clave —públicos y privados— que hoy permiten hacer viables producciones en Navarra: desde incentivos fiscales y ayudas directas, hasta modelos de monetización financiera y dinámicas de coproducción entre empresas locales.
Ana Herrera, jefa de la Sección de Proyectos Audiovisuales y Digitales, y Cristina Sarasa, directora del Servicio de Desarrollo Normativo y Asesoramiento Jurídico, detallaron las líneas de apoyo de la Administración foral y las novedades del marco regulatorio. Las convocatorias Generazinema mantienen su estructura de desarrollo, producción y promoción: en 2025 se destinan 80.000 € para desarrollo (cinco proyectos beneficiados), 625.000 € para producción (el 94 % de solicitudes cubiertas) y ayudas de hasta 3.000 € para presencia en festivales y mercados (70 % del gasto cubierto).
En materia fiscal, Navarra reafirma su atractivo: la deducción general pasa del 35 % al 45 %, con posibilidad de llegar al 50 %, la figura del financiador permite aportar liquidez mediante cesión de deducción y se exige un mínimo del 40 % de gasto local, reforzando el tejido industrial. Además, el sistema de prevalidación y posvalidación, en funcionamiento desde 2021, aporta seguridad jurídica —una herramienta singular de Navarra—, y la modificación de la Orden Foral 69/2021 está en consulta pública para acomodarse a los nuevos cambios.
La sesión también abrió espacio al programa Innova Cultural, presentado por Íñigo Osés, quien insistió en su enfoque social y cultural: más que financiar, busca acompañar. El programa prioriza proyectos de menos de 120.000 € y ha impulsado títulos que han logrado reconocimiento nacional, incluyendo trabajos de Esther Vital o películas como La noche más larga, El que no ve (seleccionado para competir por el Goya) o Cafuné (ganador del Goya y candidato al Oscar).
La perspectiva del sector privado llegó de la mano del asesor fiscal Jorge Santos, que apuntó un dato clave: crece el apetito inversor en Navarra, incluso en fases tempranas. Algunos inversores aceptan rentabilidades por debajo del máximo legal del 20 %, y herramientas como las AIE continúan siendo fundamentales para facilitar liquidez y hacer viables estructuras de financiación basadas en monetización de pérdidas.
El presidente de NAPAR, Juan San Martín, aprovechó para subrayar el papel de la asociación como espacio de cohesión sectorial: “En una tierra que no es fértil por sí misma, asociarnos nos permite afrontar juntos las dificultades. Somos más fuertes cuando trabajamos unidos”. A su juicio, producir en Navarra exige una doble vocación emprendedora: sostener estructuras estables y, simultáneamente, levantar cada producción como si fuera una empresa nueva.
La jornada deja claro que Navarra cuenta hoy con instrumentos públicos robustos, un sector privado dispuesto a invertir y una comunidad profesional cohesionada, aunque persisten retos: ampliar el número de proyectos invertibles, fortalecer la preparación para mercados internacionales y mejorar las estrategias de internacionalización.
Entre las propuestas planteadas destacan la necesidad de reforzar la formación en packaging y viabilidad financiera, impulsar coproducciones y AIEs entre asociados, coordinar servicios administrativos compartidos (como prevalidación, posvalidación o certificados de exportación) y mantener un diálogo fluido entre NAPAR y la Administración para ajustar calendarios y convocatorias a la realidad productiva del territorio.