Rueda Academia de Cine, programa de desarrollo audiovisual impulsado por la Academia de Cine, ha puesto el broche de oro a su primera edición este viernes en Valladolid. El programa se articula en tres encuentros presenciales en diferentes ciudades de nuestro país, y tras Madrid y Puerto de la Cruz, la última parada de su primera edición ha sido la ciudad que acogerá los Premios Goya en 2024.
Rueda Academia de Cine apoya a guionistas en el desarrollo de proyectos de largometraje de ficción, documental y animación de forma telemática. Impulsado por la Fundación Academia de Cine, con la financiación de los fondos europeos Next Generation EU a través del ICAA, a lo largo de seis meses el programa genera tres encuentros presenciales en el que los creadores seleccionados se reúnen con sus mentores y participan en actividades formativas y divulgativas, junto a Residencias Academia de Cine, generando comunidad y potenciando el tejido industrial cinematográfico español.
«A mis amigas», de Rebeca Novo; «Decorado», de Alberto Vázquez; «L’hora de les tortugues», de Mariona Guiu; «Los durmientes», de Sabrina Muhate; «Porto Alegre», de Álvaro Gago; y «Una familia», de Ricardo Gómez, son las seis propuestas de esta primera edición, que ha contado con un equipo de mentores conformado por los cineastas Pilar Palomero, Oliver Laxe y Alejandro Hernández.
“Solo con creadores y creadoras diversos y con unas condiciones materiales que les permitan extraer el máximo de su vocación y su dedicación, tendremos mañana las historias que esta sociedad merece. Por eso, todas las fases de una película deben ser cuidadas y contar con la ayuda pertinente”, ha asegurado Méndez-Leite en este acto, donde ha reivindicado a las salas de cine como “un espacio fundamental de la vida cultural y social de nuestro país” y al cine independiente como pilar esencial para contar con un audiovisual diverso.
“Es en los cines donde buena parte del público sigue yendo a descubrir voces autorales como las de los creadores que hoy nos acompañan. La producción independiente debe ser cuidada y respaldada por los poderes públicos para garantizar la pervivencia de un cine diverso y rico”, ha concluido.