En el marco de la Berlinale 2025, el Observatorio Europeo del Audiovisual ha presentado sus estimaciones preliminares sobre la asistencia al cine en Europa durante 2024. Unos datos que reflejan cómo la afluencia a las salas de cine en toda Europa alcanzó los 841 millones de entradas vendidas, lo que representa un descenso del 2% en comparación con el año anterior. Un porcentaje que en el ámbito de los paises miembros de la Unión Europea se acentúa hasta el 3% respecto a 2023, registrando aproximadamente 640 millones de entradas vendidas.
En términos de ingresos de taquilla, se estima que en 2024 se generaron 6.600 millones de euros en toda Europa, de los cuales 5.000 millones corresponden a los países de la Unión Europea. Estas cifras indican una estabilización cercana a los niveles de 2023, situándose aproximadamente un 24% por debajo de los niveles previos a la pandemia (2017-2019). Esto sugiere que el repunte post-pandémico ha llegado a su fin y que el mercado ha alcanzado un nuevo punto de equilibrio.
El sector cinematográfico europeo en 2024 continuó enfrentando desafíos derivados de las huelgas en la industria cinematográfica norteamericana, las cuales interrumpieron producciones y retrasaron estrenos, afectando negativamente los resultados de taquilla. No obstante, las producciones nacionales experimentaron un éxito notable en varios países europeos, contribuyendo significativamente a la estabilidad de la asistencia al cine.
Un aspecto destacado en 2024 fue el rendimiento de las películas en plataformas de video bajo demanda por suscripción (SVOD). Se observó que el 20% de los filmes tuvieron un desempeño comparativamente mejor en SVOD que en las salas de cine, reflejando una tendencia creciente hacia el consumo de contenido audiovisual a través de plataformas digitales.
En resumen, aunque la asistencia al cine en Europa mostró una ligera disminución en 2024, la estabilidad en los ingresos de taquilla y el éxito de las producciones locales indican una adaptación del mercado a las nuevas dinámicas post-pandémicas. La creciente preferencia por las plataformas digitales también señala una transformación en los hábitos de consumo de los espectadores europeos.