La inteligencia artificial continúa ganando espacio dentro de la industria audiovisual, especialmente en aquellas tareas más técnicas y administrativas que suelen consumir buena parte del tiempo de productores y equipos de desarrollo. En este contexto nace PELIP, una nueva plataforma impulsada por la productora navarra AlPlano Films que busca agilizar algunas de las fases más complejas de la preproducción cinematográfica.
Presentada recientemente en el mercado profesional Promercat, la herramienta propone un planteamiento ambicioso: permitir que un guion pueda convertirse en un proyecto prácticamente listo para salir a buscar financiación, presentarse a ayudas o comenzar su planificación industrial. A partir del texto, PELIP es capaz de generar documentación como análisis narrativos, desgloses técnicos por departamentos, planes de rodaje, presupuestos adaptados a los modelos del ICAA, propuestas de financiación e incluso estrategias iniciales de distribución.
Detrás de esta iniciativa se encuentran Coque Serrano, Edurne San José y Juan Malcolm, integrantes de AlPlano Films, una productora con sede en Tafalla que ha querido trasladar al ámbito tecnológico parte de la experiencia acumulada durante años de trabajo en el desarrollo y producción de proyectos audiovisuales. La intención, explican sus impulsores, no es sustituir el criterio de productores, directores de producción o responsables financieros, sino ofrecer una base de trabajo que permita ahorrar tiempo en tareas repetitivas y facilitar la toma de decisiones en las primeras fases de un proyecto.
Uno de los aspectos más llamativos de PELIP es que la plataforma funciona mediante distintos perfiles de inteligencia artificial especializados en áreas concretas de la producción. Entre ellos figuran figuras equivalentes a un script doctor, un director de arte, un director de casting, un jefe de producción, un responsable de localizaciones, un productor ejecutivo o incluso un auditor familiarizado con los criterios del ICAA. Todos estos perfiles trabajan de manera coordinada, de modo que una modificación en el plan de rodaje puede actualizar automáticamente otras variables como el presupuesto o las necesidades de financiación.
La aparición de herramientas como PELIP vuelve a abrir un debate que cada vez interesa más a la industria audiovisual: hasta qué punto la inteligencia artificial puede convertirse en un aliado para optimizar procesos sin desplazar el conocimiento y la experiencia de los profesionales. En un momento en el que desarrollar un proyecto implica semanas de trabajo técnico, preparación de expedientes y ajustes presupuestarios, propuestas de este tipo podrían acabar encontrando un hueco especialmente entre pequeñas productoras, productores ejecutivos o cineastas independientes que necesitan presentar sus proyectos con mayor rapidez y menos recursos.
Por el momento, PELIP se encuentra en fase de pruebas, pero su planteamiento deja una pregunta sobre la mesa que probablemente muchos productores ya se están haciendo: si la IA puede ayudar a preparar un presupuesto, un plan de financiación o un calendario de rodaje en cuestión de minutos, ¿cómo cambiará esto la manera de desarrollar proyectos audiovisuales en los próximos años?