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Producción de cine

‘Noor, cocinar pasados posibles’, el documental que convierte la cocina de Paco Morales en un viaje por la memoria de Al-Ándalus

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¿Puede la gastronomía recuperar un pasado desaparecido y convertirlo en algo contemporáneo? Esa es una de las preguntas que plantea ‘Noor, cocinar pasados posibles’, un nuevo largometraje documental dirigido por Carlos Velasco y Kate Hu que se introduce en el proceso creativo de Paco Morales, chef del restaurante cordobés NOOR, reconocido con tres estrellas Michelin.

La película no se plantea como una biografía tradicional de Morales ni únicamente como un documental gastronómico. Su intención es utilizar el trabajo desarrollado alrededor de NOOR para investigar los vínculos entre creación, memoria e identidad cultural.

El punto de partida se encuentra en la particular filosofía que Morales lleva desarrollando desde la apertura del restaurante en Córdoba en 2016. Tras pasar por cocinas como elBulli y Mugaritz, el chef regresó a su ciudad natal para construir una propuesta gastronómica basada en el estudio del legado andalusí y su traducción a los códigos de la alta cocina contemporánea.

Ese proceso es el que ‘Noor, cocinar pasados posibles’ traslada al lenguaje cinematográfico.

Mucho más que un restaurante

La película muestra cómo detrás de cada propuesta gastronómica existe un proceso de documentación en el que intervienen numerosas disciplinas. Historia, arqueología, arquitectura, diseño, música, filosofía y artesanía conviven con la propia investigación culinaria.

El objetivo no consiste en reproducir literalmente los alimentos que pudieron consumirse siglos atrás, sino en utilizar el conocimiento histórico para imaginar otras posibilidades. De ahí procede precisamente la idea de «cocinar pasados posibles» que da título al documental.

El recorrido permite observar el restaurante como un espacio de investigación cultural en el que el patrimonio deja de contemplarse como algo estático y se convierte en materia prima para una creación nueva.

En ese proceso ocupa también un lugar fundamental Paola Gualandi, pareja de Paco Morales y una de las principales responsables de la consolidación y evolución de NOOR.

Junto a ambos aparecen especialistas y creadores procedentes de campos muy diferentes. Historiadores, arqueólogos, músicos, diseñadores, artesanos y cocineros aportan distintas perspectivas sobre la relación entre pasado y presente. Entre las voces vinculadas al mundo gastronómico se encuentran Andoni Luis Aduriz, chef de Mugaritz, y Dani García.

Gastronomía, cine y creación visual

Carlos Velasco y Kate Hu han construido el documental buscando que su forma dialogue con el propio planteamiento creativo del restaurante.

En lugar de apoyarse exclusivamente en entrevistas y observación documental, la película combina diferentes recursos visuales y narrativos, incorporando fotografía, animación, danza y secuencias de carácter más abstracto para trasladar al cine las sensaciones asociadas al universo de NOOR.

El rodaje ha llevado al equipo por Córdoba, Granada y País Vasco, conectando diferentes territorios relacionados tanto con el relato histórico como con la trayectoria y las influencias de sus protagonistas.

Carlos Velasco asume el guion, la dirección de fotografía y el montaje, además de compartir la dirección con Kate Hu. Alberto Omiste participa como operador de cámara y Alicia Narejos se responsabiliza de la danza y la coreografía, mientras que Silvia Vacas pone voz a la narración.

El proyecto está producido por Gema Ronchas y Nerea García junto a Godello Entertainment, con la participación de NOOR como productor asociado. Carlota Amor, Fede Pajaro y Juanjo Amor ejercen como productores ejecutivos.

De Córdoba a los festivales internacionales

El documental iniciará en septiembre su recorrido por festivales internacionales. Su primera parada será el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde celebrará su estreno mundial el 22 de septiembre inaugurando Culinary Zinema.

Pocos días después viajará a Suiza para participar en la 22ª edición del Zurich Film Festival, donde abrirá el 30 de septiembre ZFF Genuss Film, su sección dedicada al encuentro entre cine y gastronomía.

Este recorrido precederá al estreno comercial de la película, previsto para el último trimestre de 2026.

Con ‘Noor, cocinar pasados posibles’, Velasco y Hu utilizan así la figura de uno de los cocineros españoles más reconocidos internacionalmente para plantear una cuestión que va mucho más allá de la gastronomía: qué hacemos con nuestro patrimonio cuando, en lugar de conservarlo únicamente como recuerdo, decidimos utilizarlo para crear algo nuevo.

ProduccionAudiovisual.com es un blog independiente dedicado a la industria audiovisual en español. Desde 2014 comparte análisis, recursos y experiencias sobre financiación, producción y distribución de cine, televisión y nuevos formatos, con un enfoque práctico orientado a profesionales, estudiantes y empresas del sector. Más que un medio de actualidad, es un espacio para entender cómo se levantan los proyectos, cómo se estructura el negocio y cómo evoluciona el oficio de producir en un entorno en constante transformación.

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Producción de cine

Últimos días para presentar proyectos al Canary Islands International Film Market 2026

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El Canary Islands International Film Market (CIIF Market) mantiene abierta hasta el próximo 6 de septiembre la convocatoria internacional de proyectos para participar en su 22ª edición, que se celebrará del 26 al 30 de octubre de 2026 en Santa Cruz de Tenerife.

Productoras nacionales e internacionales pueden presentar proyectos en fase de desarrollo de largometrajes de ficción y documental, series y miniseries de ficción y docuseries, además de iniciativas transmedia, crossmedia y multiplataforma cuya base principal sea una obra cinematográfica.

Uno de los principales requisitos es contar con un plan de financiación que tenga al menos un 20 % del presupuesto asegurado. Los proyectos deberán presentarse en español o inglés, incluir un presupuesto expresado en euros y encontrarse todavía en búsqueda de financiación, socios o coproductores.

La inscripción es gratuita y permanecerá abierta hasta el 6 de septiembre. Solo los proyectos finalmente seleccionados deberán abonar una cuota de participación, con descuentos para miembros de entidades colaboradoras y exención para los proyectos procedentes de Latinoamérica.

Al menos 17 proyectos serán seleccionados

CIIF Market seleccionará un mínimo de doce proyectos nacionales e internacionales, a los que se sumarán al menos cinco proyectos canarios dentro de Focus Canarias.

Los seleccionados tendrán acceso durante el mercado a una agenda personalizada de reuniones profesionales, sesiones de pitch, actividades de networking y encuentros con potenciales socios financieros y creativos.

Entre los perfiles que participan habitualmente en CIIF Market se encuentran productores, distribuidores, televisiones, plataformas, agentes de ventas, fondos e inversores procedentes de Europa y Latinoamérica.

A la hora de seleccionar los proyectos, la organización tendrá en cuenta su calidad artística y narrativa, potencial para el mercado internacional, trayectoria de los equipos creativos y de producción y viabilidad del plan de financiación. También se valorarán la innovación en formatos y modelos de distribución y la experiencia de las productoras en coproducción internacional.

Premios para impulsar los proyectos seleccionados

Los proyectos participantes podrán optar además a diferentes premios y servicios destinados a facilitar su desarrollo y circulación internacional.

Entre ellos se encuentra el Premio CIIF Market Santa Cruz de Tenerife, dotado con 3.000 euros para el mejor proyecto del mercado, y el Premio Cabildo de Tenerife al mejor proyecto canario.

El Premio MAFIZ permitirá a los proyectos europeo y latinoamericano con mayor potencial de coproducción participar en el área de industria del Festival de Málaga 2027, mientras que Blurr Stories ofrecerá servicios de postproducción y entrega a un largometraje europeo y otro latinoamericano.

A ellos se suman el Premio Music Library & SFX, con licencias musicales profesionales para proyectos europeos y latinoamericanos, y el Premio Vector de Ideas, que incluye una sesión de grabación con músico solista y una licencia musical de su catálogo, además de otros reconocimientos, tutorías y asesoramientos profesionales.

Más de veinte años conectando proyectos desde Canarias

Organizado por Festeam, Comunicación y Eventos, CIIF Market celebra en 2026 su 22ª edición después de más de dos décadas facilitando el encuentro entre proyectos audiovisuales y potenciales coproductores, financiadores y socios internacionales.

Durante cinco días, Santa Cruz de Tenerife reunirá nuevamente a profesionales de la producción, distribución, ventas internacionales, televisiones, plataformas e instituciones audiovisuales con el objetivo de facilitar nuevas alianzas y contribuir a la financiación y coproducción de proyectos con vocación internacional.

La convocatoria permanecerá abierta hasta el 6 de septiembre de 2026.

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Producción de cine

Gerardo Herrero recibirá el Premio Elías Querejeta 2026 de la Academia de Cine

El productor y fundador de Tornasol Films recogerá el galardón el próximo 22 de septiembre durante el Festival de San Sebastián, en reconocimiento a una trayectoria de más de 180 largometrajes y especialmente vinculada a la coproducción entre España y Latinoamérica.

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La Academia de Cine ha anunciado la concesión del Premio Elías Querejeta 2026 a Gerardo Herrero, uno de los productores más prolíficos y relevantes del cine español de las últimas décadas. El reconocimiento se entregará el próximo 22 de septiembre en el marco del Festival de San Sebastián.

El galardón, que alcanza este año su cuarta edición, reconoce a productores y productoras que han asumido riesgos en el desarrollo creativo de sus proyectos y han contribuido tanto a la internacionalización del cine español como al impulso de nuevos cineastas. En sus anteriores ediciones lo recibieron Andrés Santana, Belén Atienza y Esther García.

Fundador de Tornasol Films, Herrero ha producido más de 180 largometrajes y ha convertido la coproducción internacional, especialmente con Latinoamérica, en una de las señas de identidad de su carrera.

Su filmografía como productor incluye títulos como El secreto de sus ojos, El hijo de la novia, Martín (Hache), Guantanamera, Tierra y libertad, El viento que agita la cebada, La camarera del Titanic, Sin noticias de Dios, En la ciudad, Tetro, Balada triste de trompeta, 15 años y un día, El hombre que mató a Don Quijote o El reino.

Entre ellos ocupa un lugar especialmente relevante El secreto de sus ojos, dirigida por Juan José Campanella y ganadora del Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa. Herrero reconoce que sigue siendo la película que más guarda en el corazón de todas las que ha producido.

Una defensa de la coproducción con Latinoamérica

La concesión del premio también pone el foco en una de las principales constantes de la trayectoria de Herrero: la construcción de puentes entre las cinematografías española y latinoamericana.

El productor considera la coproducción con los países de habla hispana una herramienta necesaria, aunque se muestra crítico con su situación actual. Según explica, hoy resulta mucho más difícil levantar proyectos ambiciosos entre España y Latinoamérica debido a la reducción de los presupuestos, la menor participación española y el retroceso de la inversión de las televisiones en este tipo de películas.

Herrero señala además las dificultades que atraviesa actualmente la producción independiente. A su juicio, se trata de un negocio rentable para muy pocos y en el que muchos productores trabajan fundamentalmente para mantener la actividad y evitar pérdidas.

Pese a ello, continúa buscando fórmulas de financiación y manteniendo relaciones de coproducción tanto con Latinoamérica como con Europa.

El legado de Elías Querejeta

Herrero ha recibido con especial satisfacción un reconocimiento que lleva el nombre de Elías Querejeta, con quien mantuvo una relación personal y profesional y de quien asegura haber aprendido a entender las películas simultáneamente como una obra artística y como un producto industrial.

El Premio Elías Querejeta toma el nombre del productor responsable de películas fundamentales del cine español como La caza, El espíritu de la colmena, El desencanto, El sur, Tasio o Los lunes al sol, y cuya labor resultó decisiva en las carreras de cineastas como Carlos Saura, Víctor Erice, Manuel Gutiérrez Aragón, Montxo Armendáriz, Gracia Querejeta o Fernando León de Aranoa.

A sus casi cuatro décadas al frente de Tornasol y después de más de 180 largometrajes, Herrero empieza también a plantearse una progresiva retirada de la producción. En el futuro prevé reservar esta faceta para proyectos que considere especialmente atractivos y mantener su actividad como director.

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Producción de cine

¿Estamos construyendo una industria audiovisual donde cada vez cuesta más ser pequeño?

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Hacer cine en España no es solo cuestión de conseguir que una buena historia llegue a la pantalla. Para muchas productoras, especialmente las pequeñas y medianas, el verdadero reto empieza mucho antes del rodaje: conseguir levantar un proyecto sin que la propia estructura de financiación y producción termine haciéndolo inviable.

En un momento en el que España produce cada vez más contenidos y aspira a consolidarse como uno de los grandes polos audiovisuales de Europa, merece la pena hacerse una pregunta incómoda: ¿estamos creando una industria en la que las empresas pequeñas tienen cada vez menos espacio?

Porque una cosa es que aumente el volumen de producción y otra muy distinta que aumente también la capacidad de las productoras para crecer, consolidarse y seguir haciendo películas a largo plazo.

El tamaño empieza a importar

Durante años, una buena parte del cine español se ha construido gracias a un tejido de productoras independientes de pequeño y mediano tamaño. Empresas capaces de sacar adelante proyectos con equipos reducidos, buscar financiación durante meses y asumir riesgos que muchas veces están muy por encima de sus propias posibilidades.

El problema es que el contexto ha cambiado.

Los presupuestos son cada vez más exigentes y producir una película implica asumir una cantidad creciente de costes y obligaciones. A la financiación tradicional se han sumado nuevas necesidades relacionadas con la sostenibilidad, la accesibilidad, la prevención, los seguros o la propia complejidad de los procesos de producción y distribución.

Todo esto tiene sentido desde el punto de vista de construir una industria más profesional y sostenible. Pero también tiene una consecuencia evidente: cuanto más complejo es producir, más estructura necesitas para hacerlo.

Y no todas las productoras pueden permitírsela.

Una película no empieza cuando comienza el rodaje

Quizá uno de los grandes errores sea pensar que una productora existe únicamente para poner en marcha un rodaje.

En realidad, detrás de cada película hay meses —y en ocasiones años— de desarrollo. Hay que encontrar proyectos, trabajar guiones, buscar financiación, presentar solicitudes, negociar contratos, encontrar socios, cerrar acuerdos de distribución y ventas y mantener una estructura empresarial durante todo ese tiempo.

El problema es que buena parte de ese trabajo no se traduce directamente en una película producida.

Una productora puede dedicar meses a desarrollar un proyecto que finalmente no consiga financiación. Puede invertir recursos en una película que tarde años en estrenarse. Y puede incluso conseguir producirla y descubrir después que encontrar espacio en salas o recuperar la inversión es otra batalla completamente diferente.

El riesgo empresarial lo asume la productora mucho antes de que el espectador llegue a ver la película.

El pez que se muerde la cola

Y aquí aparece una de las grandes dificultades para las empresas pequeñas.

Para conseguir determinados proyectos necesitas tener capacidad financiera. Para tener capacidad financiera necesitas una empresa sólida. Pero para construir esa empresa necesitas proyectos que generen ingresos de manera relativamente estable.

Es una especie de pez que se muerde la cola.

Las productoras más grandes pueden repartir el riesgo entre diferentes proyectos, contar con departamentos especializados o mantener estructuras permanentes. Una empresa pequeña, en cambio, puede depender durante mucho tiempo de que una única película salga adelante.

Por eso, el tamaño de una productora no determina únicamente cuántas películas puede hacer, sino también cuánto riesgo puede asumir.

¿Más producción significa una industria más fuerte?

Esta es probablemente la pregunta que deberíamos hacernos.

España ha conseguido aumentar enormemente su actividad audiovisual y atraer rodajes internacionales, mientras las plataformas han multiplicado la demanda de contenidos. Pero una industria audiovisual no se mide solamente por el número de películas que consigue producir en un año.

También hay que mirar qué empresas están detrás.

¿Son compañías capaces de mantener actividad de forma continuada? ¿Pueden contratar y retener talento? ¿Pueden desarrollar varios proyectos simultáneamente? ¿Tienen capacidad para internacionalizarse? ¿Pueden asumir un proyecto que tarde tres o cuatro años en recuperar su inversión?

Porque producir una película no es lo mismo que construir una productora.

Y quizá esta diferencia esté pasando demasiado desapercibida.

El problema no es ser pequeño

Tampoco se trata de defender que todas las productoras tengan que convertirse en grandes compañías.

Precisamente una de las riquezas del cine español está en la diversidad de empresas y modelos de producción. Hay productoras que trabajan con presupuestos muy ajustados y consiguen películas extraordinarias. Otras se especializan en determinados géneros, territorios o modelos de coproducción. Algunas combinan cine con televisión, publicidad o servicios de producción para mantener su estructura.

Ser pequeño también puede ser una ventaja.

Permite asumir proyectos más arriesgados, trabajar de una manera más cercana con los cineastas y tomar decisiones que quizá serían mucho más complicadas dentro de una estructura empresarial grande.

La cuestión es que ese tamaño no debería convertirse en una barrera para acceder a las mismas oportunidades.

¿Estamos dejando fuera determinadas películas?

Aquí es donde el debate se vuelve todavía más interesante.

Si levantar una producción requiere cada vez más músculo financiero, es lógico pensar que determinados proyectos tienen más posibilidades de salir adelante que otros.

Las películas con nombres conocidos, presupuestos elevados o mayor capacidad comercial pueden resultar más sencillas de vender a inversores, plataformas o distribuidores.

Mientras tanto, los proyectos más pequeños, las primeras películas o las historias menos convencionales pueden encontrarse con una carrera de obstáculos mucho mayor.

Y eso no significa necesariamente que sean peores películas. Simplemente parten de una posición empresarial más débil.

El riesgo es que acabemos produciendo aquello que resulta más fácil de financiar y no necesariamente aquello que merece ser contado.

El futuro también pasa por cuidar a las pequeñas productoras

Si queremos que España tenga una industria audiovisual fuerte dentro de diez o veinte años, probablemente haya que mirar algo más que las cifras de producción.

Hay que preguntarse qué empresas queremos que existan detrás de esas películas.

Una industria saludable necesita grandes compañías capaces de competir internacionalmente, pero también un tejido de pequeñas y medianas productoras capaces de detectar nuevos talentos, desarrollar proyectos arriesgados y generar actividad en territorios donde quizá no lleguen las grandes producciones.

Porque muchas de las películas que hoy consideramos importantes comenzaron precisamente así: con una productora pequeña, un proyecto difícil de financiar y alguien dispuesto a asumir el riesgo.

Y quizá el verdadero reto no sea conseguir que las productoras pequeñas crezcan hasta dejar de ser pequeñas.

Sino conseguir que puedan seguir siendo pequeñas sin que eso signifique tener cada vez menos posibilidades de hacer cine.

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