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Entrevistas

Entrevista a Rafa Alberola, responsable de ECAM Industria y director de «La Incubadora»

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El guionista, director y productor Rafa Alberola es el actual responsable de ECAM Industria y dirige «La Incubadora», el programa de desarrollo de largometrajes de la ECAM que, desde 2018, trabaja para impulsar y acompañar al talento emergente. Una iniciativa por la que han pasado proyectos como «O corno», de Jaione Camborda, «Cinco lobitos», de Alauda Ruiz de Azúa o «20.000 especies de abejas», de Estibaliz Urresola.

Para alguien que no os conozca ¿Cómo definirías lo que es La Incubadora?

La Incubadora es un programa de desarrollo de largometrajes dirigido a cineastas noveles y productores emergentes. Es una iniciativa que busca dotar a cinco proyectos de largometraje de tiempo, conocimientos y recursos con el objetivo de fortalecerlos y proporcionarles las herramientas para encontrar la sostenibilidad estabilidad necesaria para seguir haciendo películas. Ponemos un especial énfasis en la transmisión del conocimiento a los productores porque consideramos que son el motor imprescindible para empujar al talento.

¿Cuál es el perfil de los productores emergentes que buscáis para participar en el programa?

Para La Incubadora buscamos productores que, aunque puedan tener una cierta experiencia, todavía tienen un camino por delante y están en un punto de inflexión en sus carreras. Productores que saben cómo se hace una película pero todavía carecen de las herramientas específicas para hacer proyectos de mayor envergadura y hacer de eso su forma de vida.

¿Y qué criterios específicos seguís para seleccionar los proyectos que cada año forman parte de La Incubadora?

El comité de selección se basa en tres criterios concretos, y cada uno tiene el mismo peso. Mira la calidad y desarrollo del guion, la coherencia del plan financiero y de producción en relación al guion específico, y el perfil de los solicitantes -tanto directores como productores-.

¿Habéis observado alguna tendencia en el tipo de proyectos que se están presentando en las últimas ediciones?

Llevamos muchos años llevando a cabo esta iniciativa y somos muy activos en festivales y diversos foros de industria audiovisual, así que estamos muy pendientes de lo que se está haciendo y desarrollando, y sí que observamos tendencias que van surgiendo y evolucionando con el tiempo. Aquí identificamos dos: una que tiene que ver con el sentir de los tiempos y responde a inquietudes específicas de las distintas generaciones y cómo se relacionan con el mundo, o con los distintos contextos sociales, económicos y políticos de los cineastas.

Esta tendencia suele tener algo de genuino y es interesante prestarle atención porque, muchas veces, esconde voces e historias genuinas que nos hablan desde distintos lugares. Por otro lado, identificamos otra tendencia que tiene más que ver con lo que ya se está haciendo, que es mimética o directamente emula fórmulas que ya hemos visto. Esto no necesariamente tiene que deberse a falta de originalidad o a algún tipo de oportunismo sino que, a menudo, tiene que ver con la necesidad de los autores de sentirse aceptados, de entrar en un canon específico o porque piensan que así tienen más posibilidad de que sus películas se lleven a cabo.

Para mí es importante incidir en que aquí estoy hablando solo de temáticas, no de estilos, géneros y cinematografías. En ese sentido, desde La Incubadora estamos deseosos de recibir mucha más variedad. Echamos de menos más cine de género o comedia, que es lo más difícil de encontrar.

Además de los 10.000 euros de ayuda al desarrollo, ¿Qué otros apoyos o recursos reciben los proyectos seleccionados?

Para nosotros, esa ayuda económica termina siendo lo de menos. El verdadero valor de La Incubadora está en el proceso formativo y de transformación que supone, que aspiramos siempre a que sea un antes y un después en la carrera de sus participantes. Es casi como un máster personalizado, un proceso de aceleración y una catapulta.

¿Qué oportunidades de networking ofrece el programa a los participantes para conectarse con la industria?

Todos los expertos que vienen a impartir conocimiento son profesionales de la industria y todos ellos leen los proyectos y los conocen a fondo. Eso ya es una puerta que se abre. Por otro lado, tratamos de favorecer el networking a través de colaboraciones con festivales, foros y laboratorios internacionales.

Ponemos un especial énfasis en conectar a los productores con las personas que toman decisiones en cadenas de televisión y plataformas, con distribuidoras y con programadores de festivales. Además, desde la pasa edición, los participantes en La Incubadora pasar a formar parte automáticamente de ECAM FORUM, el nuevo foro de coproducción internacional impulsado por la ECAM y que congrega en Madrid a una delegación de invitados internacionales de primer nivel. Por último, desde la ECAM tratamos de dar un impulso a todos los proyectos a través de prensa y comunicación.

Además, contáis con mentores de la talla de la productora Marisa F. Armenteros o la directora Belén Funes ¿Qué criterios seguís para seleccionar a los mentores? ¿Qué rol juegan los mentores en el proceso de desarrollo de los proyectos?

El rol de los mentores implica un ejercicio de generosidad y empatía enorme. Son profesionales que saben colocarse en el lugar del otro, entender qué película quiere hacer, y ayudarle a hacerlo lo mejor posible, sin imponer criterios personales ni tratar de formatear los proyectos. A menudo, los mentores también son un frontón con el que pelotear las ideas, las dudas y las inseguridades que dan vueltas en la cabeza de los creadores.

¿Cómo se adapta el programa a las tendencias y necesidades actuales del sector audiovisual?

Desde la ECAM nos gusta estar siempre atentos al sector y sus necesidades. Para ello damos mucha importancia a estar presentes en la mayor cantidad de eventos de industria posible, abarcando desde aquellos de perfil más industrial a los de carácter más vanguardista.

Todos los expertos que pasan por La Incubadora son profesionales en activo en distintas áreas del sector y el programa lo estamos constantemente adaptando y modificando para cubrir nuevas necesidades que vayan surgiendo. Por ejemplo, con la creciente internacionalización de los proyectos y la presencia en foros internacionales, hemos considerado importante incluir formación de pitch en inglés, y lo implementaremos en la edición que viene. O hemos incluido sesiones con coordinadoras de intimidad para los proyectos que lo requerían. También estamos dando un peso especial a temas de financiación específica a través de incentivos fiscales.

Por cierto, desde tu punto de vista ¿Cuál es el mayor desafío que enfrentan los productores emergentes a la hora de llevar sus proyectos al mercado?

Para mí, el mayor desafío al que se enfrentan los productores emergentes es el de abrirse un hueco en la industria, hacer esos primeros proyectos sin tirar la toalla y aguantar hasta conseguir mantenerse de forma sostenible. En la actualidad nos encontramos con mucho apoyo a los creadores emergentes, pero los productores lo tienen más difícil y a menudo necesitan unirse a otros con más experiencia. Esto puede generar un ecosistema rico, de intercambio de ideas, pero también puede desembocar en desigualdad para los emergentes.

Además también fomentáis la participación de los proyectos en festivales fuera de España ¿Verdad? ¿Qué papel juega la internacionalización en los proyectos incubados?

Por un lado, la internacionalización abre vías de financiación muy interesantes, especialmente ahora que los costes de producción están subiendo. Por otro lado, supone que el talento español viaje y se aprecie fuera de nuestras fronteras, convirtiéndose en una suerte de embajada cultural, y esto nos hace mejores, ya no tanto como sector, sino como sociedad.

¿Cómo ha contribuido La Incubadora al desarrollo de talento joven en el cine español?

La Incubadora se ha consolidado como una plataforma fundamental para el impulso al talento joven y emergente y creo que también se ha convertido en un espejo para otras iniciativas que han ido surgiendo en los últimos años, y eso solo puede verse como algo positivo para la industria.

Y para acabar, una pregunta doble, ¿Cómo ha evolucionado La Incubadora desde su primera edición hasta esta octava convocatoria? ¿Valoráis expandir el programa también a otros formatos, como las series?

La evolución de La Incubadora desde su primera edición ha tenido más que ver con la prueba y el error y la constante adaptación a las necesidades específicas de los proyectos y del sector. En ese sentido, no se han visto cambios muy radicales más allá de lo que nos ha ido aportando la experiencia a la hora de preparar el programa de cada edición. La verdad es que creo que cada año tenemos un programa más sólido.

No hay intención de expandir La Incubadora pero sí estamos desarrollando otras iniciativas hermanas que apoyan otro tipo de proyectos, en concreto AFTER, donde se desarrollan primeros y segundos cortometrajes de cineastas que dan sus primeros pasos profesionales. Esta iniciativa está dirigida a alumni de la ECAM y a cineastas de la Comunidad de Madrid. Por otro lado, tenemos ECAM FORUM, donde encontramos largometrajes, cortometrajes y series, y que, al ser un evento puramente de industria, funciona como un complemento ideal para las otras iniciativas de desarrollo más formativas.

Licenciado en Comunicación Audiovisual, Master MBA y Master en Administración de Industrias Culturales. A lo largo de mi vida laboral he participado en la producción de diversos proyectos audiovisuales de televisión, publicidad, video digital y cine tanto en España como en Reino Unido, Perú y México. Desde 2018 trabajo Morena Films (Madrid) donde actualmente desarrollo mis propios proyectos como productor de cine y televisión.

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